Elecciones en Tokio: la súper mayoría del Partido Liberal Democrático de Takaichi
Con la victoria aplastante de ayer, la primera ministra Sanae Takaichi podrá llevar adelante incluso en solitario su propio programa electoral, y podrá iniciar el procedimiento para la modificación constitucional. La primera ministra ha propuesto recortar los impuestos sobre el consumo y reforzar las fuerzas de defensa. Según los analistas, el resultado se ha visto favorecido por las tensiones de los últimos meses con Beijing.
Tokio (AsiaNews/Agencias) - La primera ministra Sanae Takaichi ha obtenido un número de escaños suficiente para llevar adelante en solitario su programa conservador, después de que el Partido Liberal Democrático (LDP) obtuviera una mayoría de dos tercios en la Cámara de Representantes en las elecciones de ayer. Con 316 escaños de 465, el LDP podrá ahora proceder a la modificación de la Constitución y a la aprobación de proyectos de ley incluso en el caso de que estos fueran rechazados por la Cámara de Consejeros, donde la coalición de gobierno sigue en minoría. La victoria fue tan aplastante que el partido de centro derecha incluso tuvo que ceder 14 escaños a la oposición porque no había presentado un número suficiente de candidatos incluso en los escaños asignados con el sistema proporcional.
A pesar de que la campaña electoral duró solo tres semanas, la victoria fue posible gracias a la popularidad de Takaichi: sus índices de aprobación rozaron el 70% frente al 40% de su partido. La primera ministra también es muy popular entre el electorado joven y llegó al poder por primera vez al poder en octubre del año pasado. Tratando de superar los escándalos que han afectado al partido en los últimos años, propuso desde el primer momento una política fiscal “responsable pero agresiva” y una reforma de las fuerzas armadas japonesas en respuesta a las amenazas a la seguridad que llegan desde Beijing.
Los observadores prevén un aumento del gasto público y habrá que ver si se mantiene la promesa de suspender por dos años el impuesto del 8% sobre los productos alimenticios. Algunos economistas han manifestado preocupación al respecto, porque una vez reducido el impuesto, podría ser difícil reintroducirlo de nuevo, con el riesgo de aumentar aún más la relación deuda pública-PIB. Varios analistas sostienen que Takaichi también ha aprovechado el descontento público generalizado con el Ministerio de Finanza, que ha mantenido políticas de austeridad fiscal para evitar un aumento de la deuda. Takaichi ha descartado la emisión de nueva deuda pero nunca ha aclarado a qué financiamientos recurrirá el gobierno para promover el gasto público, lo que ha generado cierta incertidumbre en los mercados.
Tras la victoria electoral, Takaichi también declaró que no tiene intención de realizar grandes cambios en la formación del gabinete, que ha mantenido buenos índices de popularidad desde que asumió. Los socios de coalición, el Partido de la Innovación Japonesa, o Ishin, sumaron un escaño a los 34 que tenían anteriormente, pero ya habían acordado no ocupar cargos ministeriales. Los dos partidos controlan juntos tres cuartas partes de la Cámara Baja.
La alianza centrista, que nació de la unión de Komeito (partido cercano a la comunidad budista que durante 26 años fue aliado de gobierno del LDP) y del Partido Democrático Constitucional para contrarrestar a Takaichi, ha reducido en cambio sus escaños a la mitad, lo que obligó a sus líderes Yoshihiko Noda y Tetsuo Saito a insinuar su dimisión. El partido de extrema derecha Sanseito, que se centró en la retórica contra los migrantes y la necesidad de dar un nuevo impulso a las fuerzas armadas, pasó de dos a 13 escaños.
Según Kyodo News, la participación en las urnas se situó en el 56,23%, un aumento de 2 puntos porcentuales aproximadamente respecto a la anterior jornada electoral, a pesar de que las grandes nevadas en diversas partes del país parecen haber impedido que algunas personas acudieran a votar.
Los comentaristas consideran que lo que favoreció la victoria de Takaichi fue también la postura china de los últimos meses. Las ya complicadas relaciones entre Tokio y Beijing empeoraron en noviembre, cuando Takaichi afirmó que un eventual intento de China de conquistar Taiwán por la fuerza representaría una “amenaza para la supervivencia” de Japón. Desde entonces, China ha desaconsejado a sus ciudadanos viajar al País del Sol Naciente y ha reducido las relaciones comerciales, pero eso no ha hecho más que reforzar la popularidad de Takaichi, de manera similar a lo que ocurrió en las elecciones en Tailandia, donde ganó el partido del actual primer ministro capitalizando el impulso nacionalista que se generó durante los enfrentamientos armados con Camboya en la frontera. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China afirmó que las elecciones son un “asunto interno” de Japón, pero añadió que estas reflejan “problemas estructurales arraigados” y “tendencias ideológicas”.
Tras el cierre de las urnas, el People’s Daily, órgano de prensa del Partido Comunista Chino en inglés, reiteró una vez más que las afirmaciones de Takaichi sobre una amenaza a la seguridad de Taiwán eran “erróneas” y expresó preocupación respecto a la voluntad de la primera ministra de modificar el artículo 9 de la Constitución japonesa (impuesta por los Estados Unidos en 1947 cuando terminó la Segunda Guerra Mundial), que limita el papel de las fuerzas armadas japonesas a una función de defensa. Desde su nacimiento en 1955, el Partido Liberal Democrático ha defendido la necesidad de redactar una Constitución independiente para sustituir a la actual, un proceso que siempre se ha visto obstaculizado por la presencia de al menos un tercio de partidos de izquierda en el Parlamento.
14/11/2025 16:34
11/02/2022 15:34
16/09/2020 17:27
