La Pascua de los cristianos de Teluknaga que luchan por tener un lugar de culto
Tras décadas de verse obligada a trasladarse de un lugar a otro, la Comunidad Tesalonika de la provincia de Banten celebró el Viernes Santo en su casa de oración. Sin embargo las autoridades han clausurado el lugar de culto y no les conceden los permisos necesarios, sobre todo debido a la hostilidad de los vecinos. Un desafío frecuente para los grupos minoritarios en Indonesia.
Yakarta (AsiaNews) - Una comunidad cristiana de Indonesia ha visto ensombrecida en estos días la celebración de los ritos pascuales por la prueba de las dificultades que enfrenta para que se reconozca su derecho a tener un lugar de culto propio. El viernes 3 de abril, precisamente en el corazón de los ritos pascuales, las autoridades clausuraron una casa de oración perteneciente a la Congregación Persekutuan Oikoumene Umat Kristen (POUK) Tesalonika en Teluknaga, en la regencia de Tangerang, provincia de Banten,.
La situación se complicó el Viernes Santo, cuando cientos de residentes locales se reunieron en las cercanías para exigir la clausura permanente de la casa de oración. Las fuerzas de seguridad, conformadas por militares, policía y personal de la agencia para el orden público, fueron desplegadas para contener las tensiones.
El centro de la controversia es un problema de larga data que enfrentan muchas minorías religiosas en Indonesia: la concesión de permisos para lugares de culto.
Durante décadas esta comunidad no ha tenido un lugar de culto fijo. Desde los años 90 los miembros se han visto obligados a trasladarse continuamente para poder realizar sus actividades religiosas. En la década de 1990 hacían las celebraciones en un local alquilado por el que pagaban cerca de 35 millones de rupias al año, pero las dificultades económicas los obligaron a interrumpir el contrato. En 2007 la congregación se trasladó a la casa de uno de los miembros, en el complejo residencial Mutiara Garuda, pero la solución duró poco debido a las protestas de los residentes locales.
Desde 2008 hasta 2023 celebraron los servicios en un antiguo edificio perteneciente a la Iglesia, cerca del aeropuerto, pero la distancia de Teluknaga planteaba considerables dificultades. Los fieles se veían obligados a alquilar medios de transporte para concurrir, lo que aumentaba sus cargas financieras y logísticas.
Por eso se trasladaron a la actual casa de oración, que ahora es la causa de la controversia. El señor Oktavianto Pardede, jefe de la fundación POUK Tesalonika, insistió en que la congregación ha tomado medidas para mantener la armonía con la comunidad. "El edificio se encuentra lejos de cualquier mezquita, utilizamos insonorización y hemos coordinado con las autoridades locales", explicó. Informó también que la congregación está tramitando desde 2023 la solicitud de un permiso de construcción, pero la petición sigue sin resolverse debido a obstáculos técnicos.
A pesar de estos esfuerzos, la oposición de algunos residentes continúa. Sobre la base de estas presiones se formalizó la clausura mediante la colocación de sellos. El Instituto de Asistencia Legal Gekira ha ofrecido ayuda a la congregación. Su presidente, Santrawan Paparang, declaró que la organización ayudará a orientar el proceso legal para garantizar la protección del derecho de la comunidad a practicar su culto. «Los acompañaremos para que sus derechos constitucionales sean respetados», afirmó.
Indonesia, el país con la mayor población musulmana del mundo, reconoce oficialmente múltiples religiones y garantiza la libertad de culto. Sin embargo, en la práctica, los grupos minoritarios a menudo enfrentan dificultades burocráticas y sociales para establecer lugares de culto.
La Congregación Tesalonika de Teluknaga expresó su profundo agradecimiento por haber podido celebrar la liturgia del Viernes Santo en lo que espera se convierta en su sede permanente. “Estamos felices y agradecidos de haber podido celebrar aquí. Esperamos que en el futuro podamos seguir rezando en este lugar, porque hemos luchado y trabajado duro para construirlo”, declaró Jojor Pasaribu, de 66 años.
17/12/2016 13:14
29/08/2020 11:22
