La carrera armamentista en Asia: India, Pakistán y el Golfo impulsan el mercado
Según el último informe del Stockholm International Peace Research Institute, entre 2021 y 2025 las transferencias internacionales de armas aumentaron un 9,2%. Excluyendo la guerra en Ucrania, Asia se confirma como el centro de la demanda global, impulsada por la rivalidad entre la India y Pakistán y las tensiones con China. Entre los primeros puestos de la clasificación también se encuentran Arabia Saudita, Qatar y Kuwait.
Milán (AsiaNews) – Si se excluye a Ucrania, el centro de la demanda global de armas se encuentra actualmente en Asia. Así lo indica el nuevo informe del Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), que analizó las transferencias internacionales de armamento en el periodo 2021-2025.
Según el estudio, el volumen global de transferencias de armas entre Estados aumentó un 9,2% en comparación con el quinquenio anterior, registrando el mayor repunte desde el periodo 2011-2015. Los principales destinatarios de armamento son Ucrania, India, Arabia Saudita, Qatar y Pakistán, que juntos acaparan cerca del 35% de las importaciones globales.
Si bien el primer puesto de Ucrania está directamente relacionado con la guerra con Rusia, el resto de la clasificación pone de relieve la centralidad de Asia y Oriente Medio en la carrera armamentista. En el periodo 2021-2025, los Estados de Asia representaron el 31% de las importaciones mundiales de armas, solo superados por los Estados europeos.
Entre los diez mayores importadores mundiales figuran cuatro países asiáticos: India, Pakistán, Japón y Australia. La demanda militar en la región se ve alimentada por la competencia entre la India y Pakistán, las tensiones entre India y China y el enfrentamiento entre Beijing y los demás países de Asia Oriental.
La India fue el segundo mayor importador mundial de armas pesadas en el periodo 2021-2025, con una cuota del 8,2% de las importaciones globales. Las adquisiciones militares de Delhi son consecuencia de las tensiones con Pakistán y China, rivalidades que en las últimas décadas han derivado en enfrentamientos armados, el último de ellos en mayo del año pasado.
A pesar de ello, en comparación con el quinquenio anterior (2016-2020), las importaciones indias disminuyeron un 4%, gracias a la creciente capacidad del país para diseñar y producir sistemas de armas a nivel nacional, aunque la persistencia de retrasos significativos obliga a la India a seguir dependiendo de proveedores extranjeros.
En el periodo 2021-2025, Rusia se mantuvo como el principal exportador con el 40% de los suministros, seguida de Francia con el 29% e Israel con el 15%. Sin embargo, Delhi ha reducido drásticamente su dependencia de Moscú: pasando del 70% en el periodo 2011-2015 al 51% en 2016-2020, hasta llegar al 40% en los últimos años. De acuerdo con los pedidos aún pendientes de entrega, próximamente deberían llegar a la India 140 aviones de combate franceses y seis submarinos alemanes.
Por su parte, Pakistán fue el quinto mayor importador de armas del mundo, con el 4,2% de las importaciones mundiales, lo que le hizo escalar cinco puestos en la clasificación mundial del comercio de armas. Entre 2016-2020 y 2021-2025, las importaciones pakistaníes aumentaron un 66%, y cerca del 80% del armamento procede de China.
El SIPRI subraya, por tanto, que la rivalidad entre la India y Pakistán —dos países que poseen armas nucleares— sigue siendo el principal factor de la militarización del sur de Asia.
En otras partes de Asia, la tendencia de las importaciones varía mucho de una zona a otra. En conjunto, entre 2016-2020 y 2021-2025, las importaciones de armas disminuyeron en los Estados de Asia Oriental un 31%, en Oceanía un 28% y en el Sudeste Asiático un 30%. Estas cifras no indican un desarme progresivo, sino una creciente capacidad de algunos países para desarrollar y producir de forma autónoma sistemas de armas pesadas. Es el caso, en particular, de Corea del Sur y de China, que por primera vez ha quedado fuera de la lista de los diez principales países importadores desde 1991-1995. Respecto a cinco años atrás, sus importaciones han caído un 72%.
Japón, sin embargo, es una notable excepción: sus importaciones aumentaron un 76%, lo que llevó al País del Sol Naciente a ascender del undécimo al sexto puesto en la lista de mayores importadores en diez años. Entre otros actores regionales, las importaciones de armas de Taiwán aumentaron un 54%, aunque el país todavía representa una cuota limitada del mercado global, equivalente al 0,8% de las importaciones mundiales.
En el Sudeste Asiático, Indonesia fue el principal receptor de armas pesadas, con el 1,5% de las importaciones globales, seguida de Filipinas, Singapur y Tailandia. Los conflictos regionales también siguen influyendo en la demanda de armamento: durante los recientes enfrentamientos armados entre Camboya y Tailandia, ambos países utilizaron armas importadas. Phnom Penh empleó lanzacohetes múltiples procedentes de China, mientras que Bangkok utilizó aviones de combate comprados a Suecia y Estados Unidos, equipados con bombas guiadas de fabricación surcoreana.
Aunque con dinámicas diferentes, Oriente Medio es uno de los principales polos de la demanda global de armamento. Si bien las importaciones a la región disminuyeron un 13 % entre 2016-2020 y 2021-2025, tres países de Oriente Medio se encuentran entre los diez principales importadores mundiales: Arabia Saudita (tercer puesto), Qatar (cuarto) y Kuwait (noveno).
Arabia Saudita sigue siendo uno de los mayores compradores de armamento del mundo con el 6,8% de las importaciones globales, aunque entre 2016-2020 y 2021-2025 sus adquisiciones disminuyeron un 31%. Por el contrario, Qatar registró un fuerte aumento de las importaciones (+106%), mientras que Kuwait subió del puesto 47 al noveno en la clasificación mundial, con un incremento superior al 800%. Más de la mitad de las armas importadas por los países de la región proceden de Estados Unidos (54%), seguido de Italia (12%), Francia (11%) y Alemania (7,3%).
Son los conflictos regionales, como está demostrando la guerra lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán, los que influyen en la demanda. En los últimos cinco años, Tel Aviv ha empleado sobre todo armamento importado, mientras que Teherán ha recurrido a misiles de producción nacional. Según el SIPRI, entre 2021 y 2025 las importaciones israelíes aumentaron un 12%, convirtiendo al país en el decimocuarto mayor importador mundial. El principal proveedor sigue siendo Washington, que cubre el 68% de los suministros, seguido de Berlín con el 31%.
17/12/2016 13:14
11/03/2024 13:24
