12/03/2021, 12.06
JAPÓN
Enviar a un amigo

La diócesis de Sendai reza por las víctimas del desastre nuclear en Fukushima

A 10 años de la tragedia, más de 35.000 personas siguen sin poder regresar a sus casas. Las misas y conmemoraciones adquirieron un tono grave debido a la pandemia. P. José Gonzáles: La eliminación del agua radiactiva es un gran problema.

Sendai (AsiaNews) - "La situación es difícil. A causa de la radiación, más de 35.000 personas aún no pueden regresar a sus hogares". En diálogo con AsiaNews, así describe el padre José Gonzáles el drama de la población de Fukushima a 10 años del terremoto que devastó la costa noreste del país, provocando el mayor accidente nuclear desde la catástrofe de Chernóbil.

El P. Gonzáles es un misionero de Guadalupe y participó ayer en la misa en Sendai, para recordar a las víctimas de la tragedia. La diócesis local es responsable de la zona afectada por el terremoto y el posterior tsunami. El padre Shiro Komatsu, administrador apostólico de la diócesis, presidió la celebración. Debido a la pandemia de Covid-19, sólo unos pocos sacerdotes pudieron unirse a la oración.

En todo el país se realizaron actos oficiales y ceremonias religiosas para conmemorar el desastre y se difundió un mismo mensaje: aprender de lo sucedido aquel 11 de marzo de 2011.  

El maremoto provocado por el terremoto de 9 grados de magnitud mató a 18.000 personas y destruyó ciudades enteras. La catástrofe obligó a medio millón de habitantes a abandonar sus hogares. Las aguas inundaron la central nuclear de Fukushima, dañando algunos reactores, que comenzaron a fundirse (meltdown) a partir del 12 de marzo. Para evitar el contacto con la radiación mortal, las autoridades crearon una "zona de exclusión", evacuando a 150.000 personas.

Las proyecciones oficiales indican que se necesitarán 40 años para reconstruir y limpiar el territorio. Hasta ahora el gobierno ha gastado 30 billones de yenes (231 millardos de euros). En los próximos cinco años el presupuesto asignado descenderá a 1,6 billones de yenes (12.3 millardos de euros) y se centrará en la zona de Fukushima.

"El agua radiactiva constituye un gran problema", dice el padre Gonzáles, porque no se sabe dónde almacenarla o de qué manera eliminarla. Tepco, la empresa que administra la central nuclear, utilizó un millón de toneladas de agua para refrigerar los reactores atómicos dañados. La Conferencia Episcopal Japonesa ha criticado la propuesta del gobierno de Suga, que pretende arrojarla al mar.

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Arzobispo de Tokio: Después de Fukushima, ‘una nueva creación’ y relaciones humanas
11/03/2021 10:31
Seúl, Taipéi y Beijing se oponen al plan de verter las aguas de Fukushima al mar
14/04/2021 12:34
Japón decide verter al mar las aguas contaminadas de Fukushima
13/04/2021 11:23
Japón, a 4 años de Fukushima, reactivada una central nuclear
11/08/2015
Obispos japoneses: junto a las víctimas de Fukushima. No a las centrales nucleares
11/03/2021 15:29


“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”