León XIV: cercanía a Filipinas sacudida por el terremoto
En el primer Ángelus después de su viaje a España, el Papa agradeció al pueblo español por el "gran entusiasmo y devoción". Expresó también cercanía a las víctimas del terremoto que afectó el Sudeste asiático: "Rezo por los difuntos y sus familiares". Recordó también a varios nuevos beatos mártires: "Valientes testigos". Sobre el Evangelio del día: "Llevar caridad donde hay miseria".
Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - El Papa León XIV expresó “gratitud” por el viaje que en los días pasados lo llevó a España - con etapas en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias. “Agradezco al pueblo español que me ha acogido con gran entusiasmo y devoción”, dijo esta mañana desde el Palacio Apostólico Vaticano, después del Ángelus.
"Estoy agradecido, de manera especial, a Su Majestad el Rey. Mi agradecimiento afectuoso va igualmente a los obispos, a las comunidades que he visitado y a toda la Iglesia que está en España. ¡Que Dios bendiga siempre a España!”, exclamó.
Cerca de 20.000 fieles ocuparon una plaza de San Pedro bañada por el sol para el primer Ángelus tras el regreso. “Aseguro mi cercanía a la población de Filipinas, afectada hace algunos días por un fuerte terremoto. Rezo por los difuntos y sus familiares, por los heridos y por todos aquellos que sufren a causa de esta calamidad”, añadió.
El Papa recordó también a algunos nuevos beatos: los sacerdotes diocesanos Venceslao Drbola y Giovanni Bula, de Moravia; y Giovanni Świerc y ocho compañeros, sacerdotes salesianos polacos. También a Nazareno Lanciotti, misionero romano beatificado ayer en Mato Grosso, Brasil. “Todos han sido beatificados como mártires, porque fueron víctimas de las persecuciones de regímenes totalitarios a causa de su fidelidad a Cristo”, afirmó. "Que el ejemplo y la intercesión de estos valientes testigos sostengan la misión de los presbíteros y de toda la Iglesia”.
Antes del Ángelus, comentando el Evangelio del día (Mt 9,36 - 10,8), el pontífice habló del “regalo” que la Palabra hoy trae: “Jesús ve y ama. Ama y sufre por nosotros, con nosotros: su compasión expresa no sólo cercanía fraterna, sino voluntad de redención”. No obstante “el Hijo de Dios mira a la gente, mira a la humanidad: ve la opresión que aplasta y la violencia que quita la fuerza. Ve las heridas de las guerras y el vacío del consumismo”, continuó el papa León XIV esta mañana, asomado a la ventana. “Ve rostros reducidos a máscaras, familias rotas por el mal y jóvenes ilusionados por falsos ideales”.
A pesar de todo, Él “conoce nuestro corazón y lo cuida”. “Como señor de la mies, envía obreros al campo del mundo. ¿Cuál es el trabajo que deben realizar? Llevar el consuelo de Dios a los que sufren: llevar caridad donde hay miseria, esperanza donde hay aflicción, fe donde hay desconfianza”, añadió. "El Evangelio menciona los nombres de los doce primeros “obreros”; son discípulos convertidos en apóstoles, es decir, misioneros y predicadores. Entre ellos está Simón llamado Pedro, el primero, y también Judas Iscariote, el último”.
El papa León explicó que la mirada de Jesús es capaz de transformar la realidad. “Llena de amor, su iniciativa da vida a un pueblo nuevo, la Iglesia, llamado a continuar la misión de los apóstoles”, afirmó. Y ese don de Jesús "es totalmente gratis, porque su valor excede toda medida: es imposible merecerla o 'comprarla'”. Y además: “la tarea de evangelizar nace del don de Dios que en Cristo se vuelve perdón para el mundo, servicio a los más pequeños y más pobres, compromiso por la justicia”.
28/08/2016 13:40
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