15/12/2020, 12.58
BANGLADÉS
Enviar a un amigo

Padre Arturo Speziale, la historia de un misionero del PIME que ha vivido 48 años en Bangladés

de Sumon Corraya

Trabajó en las parroquias de Noakhali, Narikelbari, Mohammadpur, Manikgonj y Nobai Bottola. Con su predicación, muchas personas encontraron a Jesucristo. “Amen a Jesús, porque Él es el verdadero misionero, que dejó el cielo por nuestra salvación y sacrificó su vida por nosotros”.

 

Rajshahi (AsiaNews) - El padre Arturo Speziale, de 79 años, misionero italiano del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME) celebró recientemente en Bangladés 50 años de sacerdocio. El padre Speziale nació en 1941 en la ciudad de Sirda, Italia. Es el noveno de 14 hermanos y hermanas. Fue ordenado sacerdote en 1970 y llegó a Bangladés en 1972 para ocuparse de la pastoral misionera. Durante los 50 años de su vida sacerdotal, trabajó con alegría como misionero en Asís (Italia), India y Bangladés. En Bangladés trabajó en las parroquias de Noakhali, Narikelbari, Mohammadpur, Manikgonj y Nobai Bottola. Gracias a su predicación, muchas personas encontraron a Jesucristo.

El padre Speziale relató a AsiaNews los principales acontecimientos de su vida misionera. Recordó que cuando trabajaba en la parroquia de Narikelbari pudo ver los prejuicios de los hindúes. “En una ceremonia de boda cristiana, invitaron a muchos maestros de escuelas hindúes y personas influyentes (alrededor de 80 en total). Cuando la nueva esposa puso una cucharada de arroz en cada plato, todos los hindúes, incluso los maestros de primaria y secundaria, se negaron a consumir esa comida, porque dijeron que los ancianos los acusarían de perder su casta. Los sirvientes tuvieron que tirar el arroz y lavar los platos”. Él predicó el evangelio entre esos hindúes y de esa manera muchos de ellos oyeron hablar de Jesús.

Después trabajó en Noakhali durante siete años. Cuenta que allí la gente tiene una fe fuerte, pero en los últimos tiempos muchos han emigrado al exterior, a Estados Unidos, Canadá o Australia, o a otras ciudades del país. "En esa parroquia traté de construir o mejorar algunas infraestructuras, especialmente en la periferia, en los pueblos de Laksmipur y Devipur, donde construimos dos iglesias". En Noakhali, tuve que iniciar una batalla legal para salvar un terreno anexo al antiguo cementerio cristiano que había sido invadido ilegalmente. En el campo de la educación, ayudó a muchos jóvenes patrocinando sus estudios y también con aportes económicos personales.

Cuando trabajaba en la parroquia de Mohammadpur en Dhaka, descubrió que los fieles católicos estaban dispersos en una gran área. Muchos habían emigrado de sus aldeas y no sabían que allí había una iglesia que podía cuidarlos espiritualmente. “Organicé una encuesta con un grupo de jóvenes estudiantes. Encontramos cerca de 400 familias. El descubrimiento fue bueno, pero muchas familias tenían problemas: había que regularizar sus matrimonios con el sacramento, bautizar y administrar otros sacramentos a sus hijos. Luego organizamos un servicio de oración y una Santa Misa en distintos barrios de Mohammadpur y en otros lugares cercanos de los alrededores”.

Después el padre Speziale se trasladó a Manikgonj. La gente de esa región enfrenta los desastres que producen la erosión y las inundaciones. Por eso viven en la calle o en tierras de otras personas. Desde 2004 trabajó para tratar de resolver los problemas de estas personas sin tierra. Predicó el evangelio en ese lugar a hindúes y musulmanes, y muchos de ellos pudieron conocer a Jesucristo.

Actualmente el sacerdote trabaja en la parroquia de Nobai Bottola, en la diócesis de Rajshahi.

El padre Speziale contó cómo entiende él el trabajo misionero. "El Papa Francisco insiste en que la Iglesia debe salir, debe estar presente en la periferia, es decir, en lugares que no solo están lejos, sino que también son difíciles, en grupos o comunidades desatendidas, problemáticas y que necesitan crecer en valores y virtudes cristianas". Es importante predicar la palabra de Dios donde la gente no tiene un sacerdote que esté siempre presente, pero también hay que hacer un trabajo que no es estrictamente evangelizar o convertir a la gente a nuestra religión. Un trabajo que madura a la gente en la fe y las virtudes cristianas.

Habló luego de cómo descubrió él su vocación religiosa. Recordó que uno de sus hermanos entró en el seminario menor, que en aquel momento estaba en Monza y después continuó sus estudios en Milán. “Cuando volvía a casa hablaba de su vida en el seminario y se había suscrito a dos revistas misioneras del PIME: “Italia Missionaria” y “Le Missioni Cattoliche”. A los 10 años comencé a leer estas revistas con mucho interés, sobre todo porque a mí me gustaba aprender geografía e historia y me llamaban mucho la atención. También me atraían los relatos sobre la vida de muchos misioneros”.

A los jóvenes asiáticos que quieren ser misioneros del PIME, el Padre Speziale recomienda: “Quiero decirles que amen a Jesús, porque él es el verdadero misionero, que dejó el cielo por nuestra salvación y sacrificó su vida por nosotros. Jesús amaba a los pecadores, quería llevarlos a su Padre, para que pudieran cambiar su vida".

 

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Una nueva iglesia en la periferia de Daca, signo de ‘Cristo entre los migrantes’ (Fotos)
28/11/2019 13:23
Pascua, 300 bautismos en la diócesis de Rajshahi
08/04/2021 14:56
Hna. Rozario: de Bangladés a Milán para dar testimonio de Cristo entre los jóvenes
29/08/2023 13:50
Padre Dominic: de Bangladés a Japón como misionero del PIME
22/01/2022 10:25
Fue ordenado el primer sacerdote de la comunidad originaria koch
30/12/2020 15:57


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”