21/12/2020, 15.10
VATICANO
Enviar a un amigo

Papa: es una Navidad en un tiempo de crisis, un tiempo del Espíritu, un tiempo de crecimiento

No juzgar a la Iglesia "apresuradamente" en base a las "crisis provocadas por los escándalos de ayer y de hoy" ni aplicarle categorías como "derecha" e "izquierda". "No confundir la crisis con el conflicto", que "favorece la afirmación de ciertas actitudes de naturaleza elitistas y de 'grupos cerrados'".

 

Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - El tiempo de crisis es "un tiempo del Espíritu", es parte del plan de Dios que podemos mirar con la confianza de que las cosas están por tomar una nueva forma. Esto también se aplica a la Iglesia, que no se debe juzgar "apresuradamente" en base a las "crisis provocadas por los escándalos de ayer y de hoy", y a su reforma, que no puede ser "un remiendo en un vestido viejo", sino "revestir con un vestido nuevo" el Cuerpo de Cristo", de manera que resulte evidente que la Gracia que ella posee no viene de nosotros sino de Dios".

Para lograr esta tarea, el Papa Francisco exhortó a la Curia Romana y al Colegio Cardenalicio - reunidos hoy para el tradicional intercambio de felicitaciones navideñas - a “no confundir la crisis con el conflicto", que "siempre crea un contraste, una rivalidad", y  hace perder el sentido de pertenencia común, lo que “favorece el crecimiento o afirmación de ciertas actitudes de carácter elitista y de 'grupos cerrados' que promueven lógicas limitadoras y parciales, que empobrecen la universalidad de nuestra misión". Y "el primer mal al que nos lleva el conflicto, y del que debemos tratar de alejarnos, es la murmuración, el chismorreo, que nos encierra en la más triste, desagradable y sofocante autorreferencialidad, y convierte cada crisis en un conflicto".

En esta "Navidad de la pandemia, de la crisis sanitaria, económica, social e incluso eclesial que ha lacerado cruelmente al mundo entero", Francisco destaca el "valor" de las crisis. Los grandes profetas bíblicos las tuvieron - desde Abraham hasta Moisés -, Jesús también las conoció - en el desierto, en Getsemaní y en la cruz -, lo mismo que san Pablo. "Quienes no miran la crisis a la luz del Evangelio se limitan a hacer la autopsia de un cadáver. La crisis nos asusta no solo porque nos hemos olvidado de evaluarla como el Evangelio nos invita a hacerlo, sino porque hemos olvidado que el Evangelio es el primero que nos pone en crisis”.

El largo discurso de Francisco tiene su momento central en la Iglesia. “La Iglesia es siempre una vasija de barro, preciosa por lo que contiene y no por lo que a veces muestra de sí misma. Este es un momento en el que parece evidente que el barro del que estamos modelados está resquebrajado, agrietado, roto. Debemos esforzarnos para que nuestra fragilidad no se convierta en un obstáculo para el anuncio del Evangelio, sino en un lugar donde se manifieste el gran amor con el que Dios, rico en misericordia, nos ha amado y nos ama (cf. Ef.2,4)". En la Iglesia, por tanto, el uso de "categorías de conflicto -derecha e izquierda, progresistas y tradicionalistas- fragmenta, polariza, pervierte y traiciona su verdadera naturaleza. La Iglesia es un cuerpo que está perpetuamente en crisis precisamente porque está vivo, pero nunca debe convertirse en un cuerpo en conflicto, con ganadores y perdedores. En efecto, de esa manera difundirá temor, se hará más rígida y menos sinodal, e impondrá una lógica uniforme y uniformadora, tan alejada de la riqueza y pluralidad que el Espíritu ha dado a su Iglesia. La novedad que introduce la crisis deseada por el Espíritu no es nunca una novedad en oposición con lo antiguo, sino una novedad que brota de lo antiguo y lo hace siempre fecundo”.

Lo "viejo" es la tradición, "las ‘cosas antiguas’ ", constituidas por la verdad y la gracia que ya poseemos. “Las cosas nuevas son los diferentes aspectos de la verdad que vamos comprendiendo gradualmente. Ninguna forma histórica de vivir el Evangelio agota su comprensión. Si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, cada día nos acercaremos más a «toda la verdad» (Jn 16,13). Por el contrario, sin la gracia del Espíritu Santo, podemos incluso empezar a pensar en la Iglesia de manera sinodal pero, en vez de hacer referencia a la comunión, se la concibe como una asamblea democrática cualquiera, formada por mayorías y minorías. Sólo la presencia del Espíritu Santo hace la diferencia”.

El tiempo de crisis, entonces, debe ser aceptado como “un tiempo de gracia que se nos ha dado para descubrir la voluntad de Dios para cada uno de nosotros y para toda la Iglesia. Es necesario entrar en la lógica aparentemente contradictoria de que «cuando soy débil, entonces soy fuerte» (2Co 12,10). Se debe recordar la garantía que san Pablo dio a los corintios: "Dios es fiel, y él no permitirá que sean probados por encima de sus fuerzas, sino que junto con la prueba hará que encuentren el modo de sobrellevarla" (1Cor 10, 13). Es fundamental no interrumpir el diálogo con Dios, aunque sea agotador. No debemos cansarnos de rezar siempre”. "La oración nos permitirá 'esperar contra toda esperanza' (cf. Rm 4, 18)".

Al final del discurso, Francisco elogió el trabajo "humilde, discreto, silencioso, leal, profesional, honesto" que "muchos" llevan a cabo en la Curia, y luego pidió "a todos los que, junto conmigo, están al servicio del Evangelio, el regalo de Navidad: su colaboración generosa y apasionada en el anuncio de la Buena Nueva, especialmente a los pobres (cf. Mt 11, 5). Recordemos que sólo conocen verdaderamente a Dios aquellos que acogen a los pobres que vienen de abajo con su miseria, y que esta misma capacidad es enviada desde arriba; no podemos ver el rostro de Dios, pero podemos experimentar que él se vuelve hacia nosotros cuando honramos el rostro de nuestro prójimo, del otro que nos compromete con sus necesidades. Que nadie obstaculice voluntariamente la obra que el Señor está realizando en este momento, y pidamos el don de la humildad en el servicio, para que Él crezca y nosotros disminuyamos (cf. Jn 3, 30) ". (FP)

 

Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Papa: Dios “ablande un poco el corazón” de quien condena todo aquello que está “fuera de la Ley”
02/05/2017 13:54
​Obispo de Bangalore: En Navidad compartamos la alegría de Dios con aquellos que nos hacen el mal
23/12/2015
Papa: “El mundo necesita de hombres y mujeres no cerrados, sino colmados de Espíritu Santo”
24/05/2015
Papa: Pentecostés, una comunidad reconciliada y dispuesta a la misión. Oración por la Amazonía y por los trabajadores de la salud
31/05/2020 13:52
​El Papa: Si se rezara más y se murmurase menos, muchas puertas se abrirían
29/06/2020 12:53