Singapur contra la campaña en línea «anti-india»: una amenaza para la sociedad
Las autoridades han ordenado a las redes sociales que bloqueen 14 publicaciones en línea que incitan a la hostilidad y al odio contra la minoría. Los contenidos en cuestión proceden de plataformas con sede en China que operan para alimentar enfrentamientos y tensiones confesionales. Los ciudadanos de etnia china representan alrededor del 75 % de los ciudadanos y residentes permanentes, los malayos el 15 % y los indios el 7,5 %.
Singapur (AsiaNews) - Las autoridades de Singapur han ordenado a las redes sociales que bloqueen el acceso a 14 publicaciones en línea acusadas de incitar a la hostilidad y al odio contra la comunidad india del país, calificándolas de «intento deliberado» de socavar la armonía racial en esta ciudad-Estado de carácter multicultural. El Ministerio del Interior (MHA) ha declarado que la policía ha actuado en virtud de la Ley de Delitos en Línea (Online Criminal Harms Act) tras una investigación que reveló que las publicaciones, difundidas en YouTube, Facebook y X, parecían diseñadas para alimentar el odio y el resentimiento hacia los indios en Singapur. Entre los mensajes difundidos se encontraba el de que la ciudad-Estado está «invadida» por inmigrantes indios, con imágenes y vídeos de calles abarrotadas en «Little India» o tomadas durante reuniones religiosas de la comunidad, con el objetivo de alimentar la propaganda que habla del «dominio de un grupo étnico».
Según informan las autoridades, de las investigaciones preliminares se desprende que el controvertido contenido procedía de una plataforma con sede en China antes de ser compartido en varios canales con la intención de que se hiciera viral. «Se trata de esfuerzos perjudiciales —afirma el ministerio en un comunicado— porque siembran la discordia incitando a la animadversión contra la comunidad india en Singapur».
Las empresas propietarias de las redes sociales están, por tanto, obligadas a tomar medidas razonables para impedir que los usuarios de Singapur accedan a los contenidos identificados. El ministerio añadió que las publicaciones probablemente constituían delitos penales según la legislación local, al promover la enemistad, el odio o la animadversión entre grupos raciales y cometer actos perjudiciales para el mantenimiento de la armonía racial. «Singapur —concluye la declaración— se opone firmemente al nativismo y a la xenofobia, y cualquier intento de enfrentar a una comunidad contra otra debe ser rechazado con firmeza».
Parte integrante de la historia
La cuestión toca un punto especialmente delicado en Singapur, donde la armonía racial se ha considerado durante mucho tiempo un pilar fundamental de la estabilidad nacional. La población, de unos seis millones de habitantes, está compuesta por una mayoría china, junto con importantes comunidades malayas e indias. Según datos oficiales, los chinos étnicos representan alrededor del 75 % de los ciudadanos y residentes permanentes, los malayos alrededor del 15 % y los indios alrededor del 7,5 %. Aunque numéricamente más pequeñas que las comunidades china y malaya, las comunidades indias han desempeñado un papel desproporcionado en el desarrollo del país desde la época colonial. Los migrantes procedentes del subcontinente indio llegaron como comerciantes, funcionarios públicos, policías, obreros, docentes y profesionales bajo el dominio británico, contribuyendo a forjar los cimientos comerciales y administrativos de la isla.
Hoy en día, la comunidad india de Singapur es muy diversa y comprende a descendientes de los primeros migrantes y a llegadas más recientes de la India. Están representados en todos los sectores de la sociedad, incluidos los negocios, la universidad, la medicina, el derecho, la tecnología y la administración pública. La comunidad también ha dado algunos de los líderes nacionales más importantes. El presidente Tharman Shanmugaratnam, ampliamente considerado como uno de los estadistas más respetados, ocupó durante años los cargos de viceprimer ministro, ministro de Finanzas y alto cargo político en materia económica antes de ser elegido presidente en 2023.
Otras figuras destacadas incluyen al ex viceprimer ministro S. Jayakumar y al exministro de Asuntos Exteriores S. Rajaratnam, uno de los padres fundadores de Singapur y artífice de su visión multirracial; a ellos se suman los actuales ministros y altos funcionarios de origen indio que siguen ocupando cargos en el ejecutivo, el Parlamento, la magistratura, el cuerpo diplomático y la función pública. Sus contribuciones ponen de relieve una característica distintiva de la cultura política de Singapur: los puestos de liderazgo no se asignan exclusivamente en función de las cifras étnicas, sino que se seleccionan de entre las diversas comunidades en un marco que tiene en cuenta la meritocracia y la representación multirracial.
La migración y el debate público
En las últimas décadas, Singapur también ha experimentado un aumento de la migración procedente de la India, especialmente entre los profesionales que trabajan en los sectores de las finanzas, las tecnologías de la información, la ingeniería, la sanidad y la educación superior. Esta afluencia ha suscitado en ocasiones debates públicos sobre las oportunidades laborales, la presión sobre el mercado inmobiliario y el crecimiento demográfico, sobre todo en períodos de incertidumbre económica. Algunos críticos han cuestionado las políticas de inmigración, mientras que el Gobierno ha defendido que el talento extranjero sigue siendo necesario para mantener la competitividad económica y hacer frente a la escasez de mano de obra.
Las autoridades han distinguido constantemente entre los debates políticos legítimos y la retórica dirigida a grupos étnicos o nacionales en su conjunto. Los analistas señalan que los discursos antiinmigrantes que circulan en línea a menudo se aprovechan de las inquietudes económicas y las preocupaciones demográficas, presentando a las comunidades minoritarias como amenazas más que como una contribución al desarrollo nacional.
Vigilancia contra el odio en línea
La última medida refleja el enfoque cada vez más firme de Singapur hacia los contenidos en línea que se considera que pueden perturbar la cohesión social. Las autoridades han advertido en repetidas ocasiones de que las redes sociales pueden amplificar las tensiones raciales y religiosas, especialmente cuando se difunden contenidos engañosos o manipulados para aprovechar las inquietudes existentes. El Gobierno sostiene además que es necesaria una intervención firme en una sociedad en la que los recuerdos de los disturbios raciales de los años 50 y 60 siguen marcando la toma de decisiones. Los líderes suelen citar estas experiencias como prueba de que la armonía racial no puede darse por sentada. Para la ciudad-Estado, afirman los funcionarios, mantener la confianza entre sus diversas comunidades sigue siendo esencial para la seguridad nacional, la estabilidad social y el éxito económico. A este respecto, el ministerio concluyó precisando que las investigaciones sobre el origen y la difusión de las publicaciones aún están en curso.
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