25/09/2015, 00.00
BANGLADESH
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Trata de mujeres en Bangladesh: víctimas de la pobreza, la ignorancia y de una mentalidad machista

de Sumon Corraya
La opinión de Rosaline Costa, una renombrada activista católica. Cada año miles de mujeres y niñas son explotadas en la prostitución y el trabajo ilegal. Algunas ciudades son utilizadas como puertos de traslado de víctimas a Medio Oriente y Siria. "Educar en el respeto hacia la mujer desde la niñez, para aprender a reconocer a los niños del sexo opuesto como seres humanos iguales, y como pares de los niños" Los roles del gobierno y de la Iglesia.

Dacca (AsiaNews) - Miles de mujeres que son capturadas y traficadas a Siria y Medio Oriente para su explotación; maridos y parientes políticos que venden a las esposas o a las hijas para incrementar los ingresos familiares; víctimas seducidas con la promesa de un buen trabajo pero que luego son obligadas a ejercer la prostitución; traficantes que usan las ciudades de la India como puertos para la recepción y el traslado a destino en la trata de personas. Éste es el cuadro que pinta el fenómeno de la explotación de las mujeres y de las niñas, que son forzadas a ejercer la prostitución y el trabajo ilegal, fenómeno que está extendiéndose en forma alarmante por todo el Sur de Asia. Rosaline Costa, activista católica, explica a AsiaNews cuáles son las raíces de este fenómeno: "En tanto la mujer no sea considerada como merecedora del mismo valor y respeto, y como un ser humano igual en la propia familia, en la sociedad, por parte del Estado y en el ámbito laboral; y en la medida que exista una mentalidad machista que considera a la mujer como un objeto para satisfacer los deseos del hombre o como una fuente de ingresos para la familia, estos crímenes no cesarán."

La trata de personas también involucra al mundo político. Recientemente dio que hablar el caso de dos mujeres nepalesas que fueron rescatadas en la India de los abusos de un dilpomático saudí. Mina Roy (nombre que protege su identidad), una joven de 22 años, relata a AsiaNews: "Fui  traficada y llevada a Medio Oriente en el año 2013. Quería viajar al exterior para ganar dinero y tener una vida mejor, pero no sabía que sería vendida. Fui forzada a ser prostituta. Lloré en silencio cada día, y finalmente, fui rescatada por un grupo de activistas."

Un estudio llevado a cabo por The New Indian Express muestra que, cada año, miles de mujeres de Bangladesh, la India y Nepal son vendidas como esclavas sexuales en Medio Oriente y en las áreas ocupadas por las milicias del Estado Islámico en Siria.

Los traficantes usan las ciudades de Nueva Delhi, Mumbai y Calcuta, en la India, como un lugar de tránsito desde el cual portar a destino a las víctimas. Para las que provienen de Bangladesh, la ciudad que funciona como puerto es Guwahati (Estado de Assam), y en las últimas semanas las autoridades hindúes rescataron a más de 60 niñas en la estación de tren de Ragiya (Assam).

De acuerdo a Rosaline Costa, coordinadora de la asociación Hotline Human Rights Trust, que monitorea el respeto por los derechos humanos en Bangladesh, los motivos por los cuales hay un incremento en la trata de personas son los siguientes: el motivo más común es la pobreza en las zonas rurales, pero por sobre todas las cosas, una arraigada mentalidad machista y sexista, de la cual da testimonio la "codicia" de los esposos y parientes políticos, que venden a las mujeres y a las niñas cuando la familia de origen no satisface sus expectativas económicas. 

La activista católica explica: "Bangladesh es un país pobre con una enorme población. Los pobres que viven en las zonas rurales quieren sobrevivir, y, para ello, buscan una vía como sea, aceptando cualquier propuesta que les hagan los traficantes, sin saber de qué se trata realmente y a dónde los están llevando."

Según Costa, el común de la gente ignora el fenómeno de la trata de personas, y, peor aún, "las mujeres no son consideradas como una fuente económica para la familia, sino más bien como un medio a través del cual ganar dinero, especialmente debido a la costumbre de la dote. Los padres de las niñas hacen enormes esfuerzos para pagar las dotes en el matrimonio, pero luego no logran satisfacer los requerimientos adicionales de la nueva familia.  Entonces, surge la oportunidad de vender a las esposas o a las hijas a cambio de dinero o de un buen puesto de trabajo, y los esposos y parientes políticos no dudan en contactar a los traficantes".

Ella considera que en el país no existen leyes adecuadas que protejan a las víctimas de manera efectiva. "Los explotadores – informa - a menudo tienen vínculos con la policía, con el ambiente político y con la administración. Esto hace que permanezcan impunes, no obstante sean arrestados. De esta manera se los alienta a seguir cometiendo estos crímenes. "

La coordinadora de la ONG culpa a la "mentalidad machista" vigente en Bangladesh. "Las niñas y las mujeres deben ser aceptadas, y deben reconocérseles la misma dignidad, honor y respeto que se les reconocen a los hombres y a los niños.  Este cambio de mentalidad puede ser implementado a través de la educación. Las escuelas, los institutos superiores y las universidades deberían brindar cursos en los cuales se valore la equidad entre hombres y mujeres, de modo de que los niños aprendan desde una edad temprana a aceptar a sus compañeras del sexo opuesto como seres humanos iguales a ellos”.

Costa sugiere que el gobierno refuerce las leyes de protección de los derechos humanos que están vigentes, pero que a su vez utilice los medios de comunicación para promover el reconocimiento del valor y de la dignidad de las mujeres entre la población. La Iglesia puede hacer mucho por esto:  "La Iglesia podría usar el púlpito para generar mayor conciencia de las consecuencias de tales crímenes. Podrían crear centros destinados a la rehabilitación física y psicológica de las víctimas, que brinden también asesoramiento y apoyo legal. "

Como conclusión, ella solicita una mayor colaboración de la comunidad cristiana en la cual vive. "De esta manera seguiríamos el ejemplo de la vida de Cristo, quien se sacrificó a sí mismo por el bien del mundo."

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