13/08/2015, 00.00
SRI LANKA
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Activista cristiano: Sri Lanka está listo para las elecciones del cambio

de Jehan Perera
Un análisis sobre el clima en el cual la sociedad se está preparando al voto. El suceso del control conjunto de policía y autoridades electorales. Los tentativos (vanos) de quien trata de poner en auge el nacionalismo étnico.

Colombo (AsiaNews)- El próximo 17 de agosto se realizarán las elecciones generales en Sri Lanka, Por primera vez después de años, en el país se respira un aire diverso, sin las tensiones políticas y étnicos-religiosas que siempre han caracterizado por el voto de los últimos 10 años. En un atento análisis escrito para AsiaNews, el activista cristiano Jehan Perera (V.foto) explica cómo la nación llegó a este punto de cambio. El Dr. Perera, cristiano es director ejecutivo del National Peace Council, organización independiente para los derechos humanos. Con un doctorado en Derecho y un master en economía en Harvard, en abril de 2007 recibió el Khwaja Moinuddin Christi national Award por la paz, la tolerancia y la armonía, que le otorgó la Interfaith Harmony Foundation de India.

(Traducción a cargo de AsiaNews)

Faltan apenas 4 días para las elecciones generales. Dos características saludables se distinguieron esta vez. Ambas son la prueba que los principios de buen gobierno se están volviendo siempre más enraizadas en las mentes del electorado y en el sistema político. La primera es la disminución del nivel de violencia y más en general, el bajo perfil (habido) en las campañas electorales. Esto no fue causado por alguna falta de pasión o ganas de ganar por parte de los individuos que compiten o de sus partidos. Más bien, fue a causa de una rígida aplicación de las leyes por parte de las autoridades electorales y de la policía, sin interferencias por parte del gobierno. El mérito de este decidido cambio de ruta, respecto al espíritu sin exclusión de golpes de las precedentes elecciones, va al presidente Maithripala Sirisena y el Premier Ranil Wickremasinghe, que fueron fieles al dicho según el cual el Estado de derecho debe prevalecer y no la ley de los hombres.

En esta ocasión el Comisario electoral y la policía fueron duros en el aplicar la ley. Ahora se puede notar que la ley electoral es bastante restrictiva y limita el espacio para la campaña electoral. Poster, cartelones y banners pueden ser colocados sólo cerca de las oficinas electorales y en ocasión de mitin, sólo por un determinado período de tiempo. La modesta manifestación pública de la campaña electoral estuvo así marcada que algunos observadores internacionales fueron afectados por la falta de paredes inundados de afiches de propaganda y calles llenas de cartelones de propaganda de los participantes, que habían aprendido a asociar a la democracia en Sri Lanka. Esto ha hecho pedir a ellos si había una disminución de la vitalidad de la democracia esrilanquesa y si el electorado hubiese perdido interés en las elecciones.

Por otro lado, para la mayor parte de los esrilanqueses que en el pasado estaban sujetos a una sobredosis de propaganda electoral, pesadamente puesta a favor del gobierno que estaba en el poder, esta disciplina impuesta sobre los candidatos políticos llegó como una agradable ruptura respecto al pasado. Los participantes podrán no estar felices de no poder hacerse conocer con facilidad por el electorado con poster y cartelones callejeros. Pero para las personas de las cuales buscan el voto, la mayor parte está feliz de tener una pausa de la batallera propaganda de las elecciones precedentes, que a menudo degeneraba en violentos enfrentamientos, en los cuales los miembros del partido de gobierno han siempre tenido ventaja.

 


La armonía étnica

La segunda característica saludable de estas elecciones es la relativa ausencia de tensiones interétnicas e interreligiosas, o del sembrar el miedo entre las minorías étnicas y religiosas. Esto no sucedió por falta de intentos por parte de algunos candidatos. La franja a  la cabeza de la campaña "Bring Back Mahinda" ha hecho todo lo posible para retratar el ex presidente Mahinda Rajapaksa como el héroe y líder que ganó la guerra contra los Liberation Tigers of Tamil Eelam (LTTE, los rebeldes Tigres Tamiles - ndr) y cuyo regreso a dirigir el país era esencial para preservar los resultados de la victoria de la guerra. Se han sugerido una conspiración entre los sectores de la política Tamil en Sri Lanka, de la Diáspora Tamil y la comunidad internacional para dividir el país, después de la derrota del ex presidente. Sin embargo, su intento de utilizar el nacionalismo étnico y el miedo de las otras comunidades, para ganar protagonismo en la campaña, no logró atraer al electorado.

A pesar de los mejores esfuerzos de sus hablantes, la oposición liderada por el ex presidente no logró convencer a la mayoría de la población de la gravedad de las amenazas de que estaban hablando. Es irónico que el propio éxito del sistema de seguridad post-guerra del gobierno anterior, que no permite que haya un solo acto de violencia pro-LTTE, ha contribuido a la sensación general de que el retorno del LTTE no es un peligro real en el futuro inmediato. Esto puede explicar la ausencia de perturbaciones cuando entraron en la carrera para las elecciones antiguos dirigentes del LTTE, que participan con el nombre Tamil " Warriors for Democracy " ("Guerreros por la Democracia"), y cuya lista de candidatos incluye uno de los guardias el cuerpo del fallecido líder de los rebeldes. El intento de la oposición de utilizar el nacionalismo étnico para llenar la escena no se ha materializado.

Los debates con los grupos de la sociedad civil Arunadhapura, Puttalam y Galle, a los que asistí la semana pasada, refuerza lo que se ha observado hasta ahora: que el electorado no está prestando atención durante un tiempo a cuestiones como la soberanía nacional, la integridad territorial y las conspiraciones para dividir el país. En cambio, el sentimiento general es centrarse en cuestiones de buen gobierno y la corrupción. Y también es reconocer que todas las comunidades han sufrido durante la guerra, incluidos los tamiles, que necesitan ser ayudados para volver a ponerse en pie. Ha habido preguntas sobre lo que podría haber sido una solución política justa. El hecho de que el principal partido tamil, la Tamil National Alliance (TNA), había pedido el federalismo en su manifiesto y la fusión de las provincias del norte y del este, ya no está en la parte superior de sus demandas.

La sociedad civil

En el período posterior a la guerra una de las cuestiones planteadas por los grupos de la sociedad civil fue la necesidad de abordar desde un punto de vista político las raíces del problema que llevó a casi 30 años de guerra. Esto no ha sido una tarea a la que los partidos políticos están a cargo en cualquier nivel en los últimos 10 años. El gobierno anterior ha reducido al mínimo la necesidad de una solución política sobre la base de que la eliminación de los LTTE había negado tal necesidad. También ha disminuido el costo del conflicto y la necesidad de reparar el daño en el tejido social y moral del país. El anterior gobierno incluso ha negado que hubiera habido víctimas civiles a gran escala en la última fase de la guerra, hasta que la comunidad internacional ha comenzado a ejercer presión para admitir la verdad.

Ha sido en este contexto que el activismo negativo de la sociedad civil se ha asegurado de que los líderes de la comunidad en diferentes partes del país fueron capaces de emprender un diálogo interétnico e interreligioso a través de seminarios, cursos de formación e intercambios. Es en gran medida este trabajo de la sociedad civil que ha creado un entorno global en el país que hoy está mostrando una resistencia positiva a los intentos de reavivar el nacionalismo étnico en la sociedad. Otra importante contribución de la sociedad civil para desviar la atención sobre el nacionalismo étnico fue el nuevo enfoque de la atención en el electorado a votar por los candidatos no corruptos. El "Movimiento del 12 de marzo", dirigido por la organización para la supervisión de las elecciones PAFFREL (People’s Action for Free and Fair Elections), ha hecho una contribución significativa a la percepción del electorado que identificar candidatos adecuados debe ser una prioridad. Esto le da a los votantes la oportunidad de quedarse con sus partidos políticos, pero dando su preferencia a aquellos que pueden resolver problemas.

El 12 de marzo pasado los líderes de todos los partidos políticos firmaron una declaración, que consta de ocho criterios para la selección de candidatos idóneos: no deben ser criminales; no debe ser corruptos; no deben estar involucrado en el comercio y los negocios antisociales; no deben abusar del poder; tienen que preocuparse por el medio ambiente; no deben entrar en contratos financieros ilegales; tienen que estar cerca de la gente y dar oportunidades a las mujeres y a los jóvenes a participar en la vida política. Ha sido el peso de la opinión pública lo que ha impulsado a los líderes políticos a firmar esta declaración, a pesar de que - como resultado - no han sido capaces de respetarlo. En la última semana antes de la elección, es importante que los grupos de la sociedad civil continuen esta campaña. Sri Lanka necesita de parlamentarios que entienden la necesidad de un sistema de gobierno en que la ley de los hombres de paso al imperio de la ley. Con él todos los problemas, incluido el conflicto étnico, serán más fáciles de resolver.

(Colaboró ​​Melani Manel Perera)

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