04/10/2013, 00.00
MEDIO ORIENTE - SIRIA
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El islam, la exportación más grande de Arabia Saudita

de Phil Greaves
Un experto en política internacional y blogger analiza los nuevos pasos de la oposición Siria cada vez más dividida en sí misma y sobre todo más fundamentalista. Occidente trata de dar una imagen "moderada" del mismo. Pero el proyecto es similar a la de Al-qaeda. Cortesía de Ich (traducción al español por AsiaNews).

San diego (AsiaNews/Ich)- Las novedades con respecto a los grupos de "rebeldes" dentro de Siria, arrojan más luz sobre la ideología y objetivos políticos de los militantes que actualmente se despliegan contra el Estado sirio.

El 24 de septiembre de 2001, bajo el lema de "Alianza islamista", 11 de los más grandes y más reconocibles brigadas rebeldes -una mezcla de supuestos "islamistas moderados" como Liwa al-Tawhid (en Alepo, la brigada mayor vinculada al ejército sirio libre, rebelde FSA), junto a la más radicales brigadas salafista-yihadista como Ahrar al- Sham y qaediste como Jahbat al- Nusra - publicaron una declaración conjunta denunciando los expatriados sirios de "coalición nacional (NC)apoyados por Occidente, junto con su brazo militar igualmente impotente, el "Consejo Militar Supremo (SMC). Tras esta declaración de intenciones, el 29 de septiembre, casi 50 grupos rebeldes que operan principalmente en el área de Damasco, se unieron para formar el Jaish al-Islam (ejército del Islam). Esta fusión también incluye un gran número de grupos militantes, de supuesta "moderados", los abiertos extremistas salafistas. Jaish al-islam está dominado por Liwa al-Islam, un grupo rebelde ya dentro de la FSA, liderado por Zahran Alwash, apoyado por Arabia Saudí. Liwa al Islam es también uno de los firmantes de la declaración anterior de queja contra todos los opositores apoyados por Occidente.

Tales declaraciones han destruido el mito propagado por el Oeste en lo que es el "Ejército Sirio Libre". El mundo occidental hasta el momento había promocionado tales grupos militantes como los moderados "laicos" ansiosos de "libertad y democracia" [en lucha contra] un régimen tiránico. Ahora han declarado abiertamente su ideología fundamentalista salafista-yihad, que tiene el objetivo de crear un Estado sirio regido por la ley islámica.

Estas declaraciones se definen ahora como un intento de Arabia Saudita -Sí, precisamente de la tolerante e inclusiva [¡sic!] Arabia Saudí con su predicación Wahhabi- y otras principales facciones Salafi que apoyan a la insurgencia, para conducir a los rebeldes "Salafistas" moderados a Al Qaeda -alineado los grupos, en particular el estado islámico en Irak y Al-Sham (ISIS)- ¿a qué hora son representados como los jihadistas "extranjeros" y se han convertido en el chivo expiatorio principal en los medios de comunicación en el Oeste y el Golfo? ¿a quién atribuir cada atrocidad cometida por los rebeldes? Esta percepción fue construida gracias a una campaña de relaciones públicas en el Oeste y en el Golfo destinadas a "moderar" la imagen de los fundamentalistas salafista-yihadista (así como los más propensos a la delincuencia, a la matanza y destrucción), para hacerlos más adecuados para satisfacer las demandas de sus donantes en el Golfo y los Estados Unidos. Sin embargo, en contraste con este cuento, los mismos salafistas "moderados" - que se animan a disociarse ellos mismos de sus afiliados qaedisti - han luchado con éxito codo a codo con el "enemigo número uno" del Oeste [Al Qaeda] y muy  a menudo no como una pareja ocasional, sino desde el comienzo de la sublevación en 2011.

En contraste con el cuento de "Despertar", Jabhat al- Nusra ( JaN)-la rama Siria con la ideología de Al-Qaeda sigue estando presente en el conjunto. Aunque varios expertos y analistas han realizado esfuerzos para dar a conocer las tensiones entre ISIS y JaN, los dos grupos todavía comparten una ideología yihadista común y cooperan en áreas clave, en particular en operaciones paramilitares. Grupos salafistas intransigentes como Sayidah al-Sham, cooperan plenamente con los amigos "moderados" del Oeste, y al mismo tiempo forman la columna vertebral del Jaish al-Islam. Recientemente el Isis rompió [con] la ciudad de Azaz - ya bajo el Fsa - de manos de la brigada "Tormenta norteña", cerca de los vecinos del Oeste. Liwa al- Tahwid inmediatamente se ofreció a mediar un cese al fuego y ha actuado como mediador entre las dos partes beligerantes. Pero a su vez, ISIS ha rechazado cualquier autoridad "Fsa" y ha tomado el control de la ciudad [aplicando la sharia], algo que Liwa al- Tahwid no pudo evitar de alguna forma.

Estos hechos contradicen directamente la idea de que el nuevo "Ejército del Islam" se apresura a desmentir, o incluso a emprender la guerra contra el ISIS u otros extremistas afiliados. Además, el líder del Jaish al-Islam, Zahran Alloush públicamente renunció a su "Capitán", después de haber advertido al ISIS abriría un conflicto "si" continuaban con este caos. El dirigente dijo que los comentarios eran "peligrosos" y "provocaban la discordia entre los musulmanes".

Más aún, en una reciente entrevista a Al Jazeera, Alloush libre se sus "moderadas" cadenas, expresó sus ideales para el futuro de Siria: aspira a resucitar el Imperio Omayyade (el 2° el califato islámico que tenía como centro a Siria y Damasco como capital) y "limpiar" a Siria y Damasco de todos "Majous" (término peyorativo árabe para indicar a los iraníes)"Rafideh" (Chiítas) y "Nusairis" (Alawites).

La retórica sectaria del líder rebelde es un tema recurrente a lo largo del conflicto. Siguiendo esta tendencia, los comentarios de Alwash pueden ser tomados como un claro indicio de que su nuevo "Jaish al-Islam" no está interesado en permanecer en la imagen moderada que apela al Oeste. Alwash, como la mayoría de los líderes rebeldes, es un fundamentalista salafista, que cataloga las minorías de Siria como kafir (infieles) que deben someterse a su interpretación salafista del islam o morir.

La narrativa de los medios occidentales y del Golfo en esta nueva "Alianza islamista" es una reanudación de las campañas de relaciones públicas fallidas del pasado, en el cual intentaron mitigar las ideologías profundamente fundamentalistas de los insurgentes que hacían la guerra al Estado de Siria. En contraste con las visiones del califato, apoyada por la mayoría de los líderes rebeldes, Siria fue por décadas una sociedad secular y pluralista; la mayoría de su población es sunita conservadora islámica y ha coexistido pacíficamente con otras religiones y minorías étnicas que conforman la riqueza histórica, cultural y social de Siria. El pueblo sirio no aspira a un liderazgo o la doctrina legal Salafi/Wahhabi de Arabia. Los medios occidentales y del Golfo, afirman que esta nueva fuerza representa una coalición de indígenas "islámicos moderados " capaces de contener a los elementos extranjeros y de Al Qaeda. Es en realidad al revés y la mayoría de los sirios rechazan la ideología y lenguaje sectario de Zohran Alloush; sus grupos de abierta alianza con Al Qaeda o su ideología; su "Ejército del Islam".

Considerando lo anterior, es aún menos sostenible la historia de un salafismo  "local", nacido en Siria, el pueblo sirio, disfrutaría más de Isis-JaN.

De hecho, la formación de Alloush, Jaish al-Islam, junto con la queja de la "Alianza Islámica" contra la política pro-occidental de la oposición, muestran un marcado cambio de la insurgencia más hacia los ideólogos de Al Qaeda que luchan contra el régimen sirio, y no a alejarse  de ellos.

 

del blog de Phil Greaves: http://notthemsmdotcom.wordpress.com/

 

 

 

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