17/02/2021, 12.48
INDIA
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Card. Gracias: la Cuaresma es un tiempo propicio para la oración y la misericordia

de Card. Oswald Gracias *

El cardenal habló sobre el comienzo del tiempo de penitencia, un "camino" de cuarenta días de soledad y oración. Y añadió: "Sean generosos con los pobres, vayan en busca de los necesitados, somos una sola familia". Cristo "nos regala un pequeño espacio para participar en su obra de redención".

 

Mumbai (AsiaNews) - La Cuaresma es un tiempo de oración y misericordia, un tiempo de limosna que no se debe hacer con ostentación, sino como dice Jesús "por razones más nobles". El cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Mumbai y presidente de la Conferencia Episcopal de la India, celebró esta mañana la misa temprana de Cuaresma en la capilla del arzobispado, que fue transmitida por Internet para facilitar la participación de los fieles en estos momentos de pandemia. En su homilía, el cardenal también invitó a ayudar a los necesitados, para que ninguno de nosotros "se vaya a la cama con hambre" y a renunciar por algún tiempo "al alcohol, películas, aparatos electrónicos y carbón para ahorrar energía".

Esta es la homilía del cardenal Gracias:

Hoy comenzamos un período de 40 días de penitencia, de 40 días junto al Señor, de 40 días de viaje en soledad.

Reflexionando sobre las lecturas, Joel es un profeta que nos invita a volver al Señor, con llanto, con luto, desgarrando nuestras vestiduras… desgarrando nuestro corazón con un luto interior, con ayuno interior.

Una manga de langostas provocó un desastre total, arrasó todo, se perdió todo y todo se volvió estéril. El profeta interpreta esas circunstancias como una señal de castigo divino por los pecados cometidos por el hombre. Y proclama: arrepiéntanse, oren, ayunen, y Dios los perdonará y todo volverá a la normalidad. En el Antiguo Testamento tenemos varios casos de este tipo, se vestían con harapos y se cubrían la cabeza con cenizas.

El Antiguo Testamento muchas veces hace referencia a los 40 días. En el diluvio de Noé, hubo 40 días de lluvias torrenciales. Los israelitas vagaron por el desierto durante 40 días.

Precisamente porque el número 40 es muy usado en el Antiguo Testamento, la Iglesia lo utiliza invitándonos a 40 días de ayuno, a realizar un viaje como los israelitas hacia la tierra prometida, nos guía a casa, nos invita a la santidad, nos exhorta a ir en esa dirección, hacia el punto final que es Jesús.

La Iglesia recomienda estos 40 días de penitencia, oración y caridad.

En el Antiguo Testamento, dondequiera que se cometía un pecado, toda la comunidad tenía que hacer penitencia y ayunar públicamente. Pero aquí Jesús nos dice “no lo hagas para hacerte ver por los demás". Por el contrario, Jesús nos invita a hacerlo por razones más nobles. A rezar en nuestra habitación, a cerrar la puerta y rezar en privado.

La limosna tampoco es para lucirse delante de los demás, sino que debe hacerse en privado, y el ayuno también es un asunto privado entre ustedes y Dios.

Elijan ustedes mismos algo para hacer, yo les ofrezco algunas opciones.  Los aliento a que no elijan una sola cosa, sino que lo hagan todo. Recen un poco más, ayunen un poco más, den una limosna un poco más abundante. A todos los discípulos de Jesus se les pide que recen, que recen más, que lean las Escrituras.

Y cuando den limosna, sean generosos con los pobres, vayan en busca de los necesitados, somos una sola familia. No podemos permitir que un miembro de la familia tenga todos los beneficios mientras otro vive en la más completa necesidad. No podemos permitirnos una situación en la que un miembro es pobre mientras otro tiene una gran cuenta bancaria o tiene muchas riquezas en otra parte. Sean personales en sus limosnas: paguen las cuotas escolares de los jóvenes y niños necesitados. Paguen las facturas de luz de alguna familia en dificultades, alimenten a una familia pobre, sean prácticos y personales al dar limosna.

En la arquidiócesis de Mumbai, me gustaría que ninguno de nosotros se fuera a la cama con hambre, ninguno de los nuestros debe vivir en la pobreza. La Cuaresma es un momento ideal para salir a buscar a los necesitados, y en esto nuestros sacerdotes y religiosos deben hacer un aporte. Este es el momento de vivir nuestra fe cristiana desde una perspectiva de caridad.

Hagan penitencia, vean ustedes mismos a qué pueden renunciar: alcohol, películas, aparatos electrónicos, carbón para ahorrar energía.

Esto también tiene muchas ventajas: autocontrol  una libertad más plena. Pero sobre todo estamos participando en la Pasión del Señor. Cristo nos regala un pequeño espacio para ser parte de su obra de redención, por eso todos debemos involucrarnos, abrazar su cruz, cuando hacemos una de estas cosas.

La segunda lectura es una invitación a recibir el Sacramento de la Reconciliación, nuestros sacerdotes estarán disponibles para confesar. Este es el momento de reconciliarse con el Señor, tú y yo necesitamos reconciliarnos con el Señor.

En estos 40 días, pónganlo en práctica, decídanse hoy y empiecen de inmediato. Este es un momento favorable; este es un momento propicio.

¡Que tengan una Cuaresma llena de gracia!

* arzobispo de Mumbai y presidente de la Conferencia Episcopal de la India

 

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