El Papa expresó su satisfacción por el acuerdo entre Irán y EE. UU. 'Espero que fortalezca la confianza mutua'
En la audiencia en la plaza de San Pedro, León XIV expresó su gratitud por el memorándum que se firmará el viernes. Ante las dolorosas noticias de Ucrania pidió una paz justa y duradera. Con respecto al viaje apostólico a España, afirmó que "Europa es una realidad actual, no superada". Ayer, en Castel Gandolfo, habló con la prensa sobre las ordenaciones episcopales que la Fraternidad San Pío X se propone celebrar de forma autónoma el 1 de julio: "Lo lamento, pero nosotros debemos seguir adelante".
Ciudad del Vaticano (AsiaNews) - El Papa León XIV compartió una reflexión sobre su viaje apostólico a España —del 6 al 12 de junio, en el que visitó Madrid, Barcelona, la Abadía de Montserrat y las Islas Canarias— en la audiencia general de esta mañana. "Doy gracias por ello a Dios y a todo el pueblo español, al Rey y a las autoridades civiles, a los obispos y a las comunidades eclesiales". Agradeció el entusiasmo, pero también la apertura a la escucha con la que fue acogido "en un país europeo de antigua y riquísima tradición católica" que, a pesar de los "notables cambios sociales y culturales", lo recibió con gran calidez.
Prevost afirmó que el entusiasmo y el cariño de la gente "no era algo que se pudiera dar por sentado, y merece una reflexión". "Considero que manifiesta la necesidad generalizada de reencontrarse unidos sobre un fundamento verdadero y profundo, no ideológico", señaló. Ese fundamento es Cristo, "porque su mensaje responde plenamente a estas dos exigencias: la búsqueda de la verdad y la sed de justicia". Luego recordó que había animado a los fieles de España "a superar cualquier forma de división y de contraposición, y a cultivar siempre la comunión, el diálogo, la unidad en la diversidad".
Desde la plaza de San Pedro, el Papa declaró que había podido percibir "el carácter propio de Europa, su riqueza inestimable, como realidad actual, no superada", sobre todo en Madrid y Barcelona —la celebración en la Sagrada Familia tuvo un lugar central— en el encuentro entre lo antiguo y lo moderno. "Se trata de un patrimonio que hay que custodiar con cuidado, para poder invertirlo en el hoy global con sus desafíos históricos: la paz, la ecología integral, el desarrollo equitativo y sostenible, el respeto a la dignidad humana", añadió. Y recordó que esto es lo que afirmó el Concilio Vaticano II, y fue retomado en el Magisterio posterior.
En España, Prevost percibió también "la necesidad de escuchar en la voz del Papa el Evangelio de la esperanza para esta humanidad nuestra de hoy, tan afectada por las consecuencias negativas de un modelo de desarrollo engañoso". León XIV, quien escuchó atentamente durante todo el viaje, recordó los testimonios —de historias de personas marginadas, marcadas por el dolor— que le habían transmitido. En ellos reconoció esa necesidad, "sobre todo, en los rostros de los pequeños y de los pobres que he encontrado: del niño que en la parroquia me ha leído su carta; de algunas de las víctimas de abusos que piden ser escuchadas; de los detenidos que me esperaban en la cárcel; de los jóvenes llenos de inquietudes y de proyectos; de los migrantes en los centros de acogida de las Canarias".
Finalmente, el Papa afirmó que había encontrado en las Islas Canarias —última etapa del viaje, frente a las costas marroquíes— una clave de lectura general. "Nos hace entender que estamos llamados a releer el Evangelio en el mundo de hoy intercambiándonos los dones de nuestras respectivas culturas y, en especial, los frutos que produce en ellas la fecundidad del mensaje de Cristo", dijo. "Y uno de estos frutos es precisamente el diálogo entre las personas y entre los pueblos, el encuentro con espíritu de fraternidad". Un camino que no es fácil pero que conduce a la civilización del amor.
Al terminar la audiencia de esta mañana, el Papa saludó a los miles de fieles congregados bajo el sol y declaró que había recibido "con satisfacción" el acuerdo preliminar entre Irán y Estados Unidos, cuya firma tendrá lugar el próximo viernes. Dicho memorándum, afirmó, es el "resultado de un paciente trabajo de diálogo y negociación". "Expreso mi gratitud a los países (especialmente Pakistán) que se han esforzado por favorecer el encuentro entre las partes. Espero que este acuerdo contribuya a reforzar la confianza recíproca, la seguridad y la estabilidad en Oriente Medio, y promueva caminos de diálogo y cooperación entre los pueblos", continuó.
León XIV recordó también las noticias dolorosas que llegan desde Ucrania: "numerosas víctimas inocentes, rescatistas muertos, iglesias y lugares del patrimonio cultural devastados por las llamas. Expreso mi cercanía –dijo– a cuantos lloran la pérdida de sus seres queridos, a los heridos y a quienes, en medio de la violencia, siguen sirviendo a la vida con valentía. Invito a todos a rezar para que esta guerra termine. Pidamos al Señor que abra vías de diálogo, que apague el odio y que haga posible una paz justa y duradera", concluyó el Papa al final de la audiencia.
En los saludos a los peregrinos de lengua italiana, el pontífice se dirigió —como es su costumbre— a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, especialmente "a las puertas del verano, tiempo de turismo y de peregrinaciones, de vacaciones y de descanso". Dirigiéndose a los jóvenes, dijo: "Pienso en sus coetáneos que todavía están afrontando los exámenes, y les deseo a quienes ya están de vacaciones que aprovechen el verano para realizar experiencias sociales y religiosas útiles". Luego, dijo a los enfermos: "Los exhorto [...] a encontrar consuelo y alivio en la cercanía de sus familiares", y a los recién casados: "Los invito a utilizar este tiempo de verano para profundizar cada vez más en el valor de la misión en la Iglesia y en la sociedad".
Ayer por la tarde en Castel Gandolfo, el Papa dialogó brevemente con la prensa a la salida de Villa Barberini, sobre cuestiones de especial actualidad. Al ser consultado sobre el concepto de "remigración", dijo: "Decir que enviemos a la gente a otro lugar para lavarnos las manos del problema no me parece una respuesta cristiana. Hay que respetar verdaderamente a las personas. Hay que ver cada caso y, sobre todo, tratar con respeto a las personas, como personas". Ayer el Papa también había recibido el memorándum Irán-EE. UU. y dio "gracias a Dios". "Que sea verdaderamente una solución a la guerra, que la guerra realmente haya terminado y que podamos seguir adelante por el bien de todos. Eliminar las armas nucleares, eso sí, buscar el bien de todos los pueblos, buscar también soluciones a los problemas económicos y sociales que se han creado en este tiempo", dijo Prevost.
También le preguntaron sobre las consagraciones episcopales sin mandato papal de la Fraternidad San Pío X que se celebrarán el próximo 1 de julio en Ecône, Suiza, a pesar del riesgo de cisma que advirtió la Santa Sede. "Estamos considerando hacer otro llamado, para decirles 'no lo hagan, tratemos de vivir la comunión en la Iglesia'. Pero es su decisión", dijo el Papa, en referencia a los contactos entre la Fraternidad y el Dicasterio de la Fe. "Debemos comprender lo que esto significa para ellos y para la Iglesia. Sin duda la división entre los cristianos siempre es algo doloroso, pero ellos se niegan a aceptar ciertos elementos fundamentales de la Iglesia, comenzando por diversos puntos del Concilio Vaticano II. Si toman esa decisión, lo lamento, pero nosotros debemos seguir adelante".
01/08/2019 12:04
