El calor extremo en la India obliga a los trabajadores a recurrir a las pólizas climáticas
Las olas de calor cada vez más frecuentes reducen los ingresos y aumentan los gastos de millones de trabajadores informales. Para hacer frente a esta emergencia, se recurre cada vez más a los seguros paramétricos, que ofrecen una indemnización automática cuando las temperaturas superan ciertos umbrales preestablecidos.
Nueva Delhi (AsiaNews) - Desde hace tiempo, el calor extremo en la India ya no es solo una emergencia climática sino también una creciente amenaza económica para millones de trabajadores informales. Para las personas que se ganan la vida con la venta en las calles, trabajos ocasionales o actividades agrícolas y de la construcción al aire libre, las olas de calor —como las que se están produciendo en estos días— significan menos horas de trabajo, menores ingresos y un aumento de los gastos, sobre todo en electricidad y atención médica.
Para responder a este fenómeno se están difundiendo en el país formas de "seguro paramétrico", un modelo que establece pagos automáticos cuando determinados indicadores climáticos superan umbrales preestablecidos, sin necesidad de evaluar individualmente los daños sufridos. En el caso de las pólizas contra el calor, la indemnización se activa cuando las temperaturas se mantienen por encima de un cierto nivel durante varios días consecutivos.
Según el grupo de investigación Lancet Countdown, en 2024 la India perdió cerca de 247.000 millones de horas de trabajo debido al calor extremo, con daños económicos estimados en casi 194.000 millones de dólares. Los sectores más afectados fueron la agricultura y la construcción, pero el aumento de las temperaturas también está poniendo en dificultades a millones de trabajadores de los sectores informales de las ciudades.
En los últimos años los veranos en la India se han vuelto cada vez más tórridos. El Departamento Meteorológico de la India (IMD) definió el 2024 como el año más caluroso desde 1901, con una temperatura media anual superior en 0,65 grados respecto a la media histórica. También ha aumentado la frecuencia de las olas de calor: entre 1981 y 2000, amplias zonas de la India registraban una media de 2,5 a 5,5 días de calor extremo al año; entre 2001 y 2020, la cifra aumentó a entre 3,5 y 8,5 días, y afectó a zonas mucho más extensas del país.
Según los criterios del IMD, se declara una ola de calor cuando la temperatura máxima alcanza al menos 45 grados Celsius o supera en 4,5-6,4 grados la media estacional durante al menos dos días consecutivos.
Desde 2024, la Mahila Housing Trust (MHT), una organización con sede en Ahmedabad que trabaja en el desarrollo de las comunidades de mujeres, ha puesto en marcha, junto con compañías de seguros y organizaciones climáticas, un programa de seguros paramétricos para las trabajadoras informales.
La póliza cubre los meses más calurosos, de abril a julio. Cuando las temperaturas superan el umbral establecido —fijado inicialmente en 43,72 grados durante dos días consecutivos—, las beneficiarias reciben automáticamente un pago. En 2024 las indemnizaciones llegaron hasta las 750 rupias; este año, el umbral se ha reducido a 42,74 grados y las indemnizaciones podrán variar entre 850 y 2.000 rupias, dependiendo de la intensidad del calor. No obstante, el pago sigue siendo único y se abona al final de la temporada de verano, en septiembre.
El programa comenzó con 26.000 mujeres en el estado de Gujarat. En 2026, ya cubre a más de 30.800 trabajadoras y se está extendiendo hacia Delhi, la región de la capital nacional y algunas zonas de Maharashtra. Las participantes pagan una prima fuertemente subvencionada: unas 90 rupias por cuatro meses de cobertura, frente a un costo real cercano a las 400 rupias.
Para muchas familias son cifras modestas, pero que de todos modos resultan de ayuda. En la India, el ingreso medio mensual de una familia rural ronda las 10.000 rupias, pero muchas trabajadoras informales ganan apenas 3.000-4.000 rupias al mes. Además, durante las olas de calor los ingresos pueden disminuir en más de 2.000 rupias en una sola temporada de verano.
Los organizadores del proyecto destacan que el calor tiene un doble impacto económico porque, por un lado, reduce la capacidad de trabajar y generar ingresos y, por otro, aumenta los gastos domésticos y de atención médica. Muchas trabajadoras informan que se ven obligadas a limitar las horas de actividad al aire libre, mientras que otras renuncian completamente a algunas jornadas de trabajo para evitar golpes de calor, deshidratación o desmayos.
El seguro paramétrico es más rápido y transparente que las pólizas tradicionales porque no requiere peritajes individuales; sin embargo, todavía presenta limitaciones importantes. Una de ellas se refiere, por ejemplo, a lo que se denomina "riesgo de base". En efecto, puede ocurrir que las condiciones reales percibidas por los trabajadores sean insostenibles incluso si la temperatura oficial no supera el umbral previsto por la póliza, lo que impide cualquier indemnización.
El monto de la indemnización también sigue siendo limitado y a menudo insuficiente para compensar íntegramente las pérdidas económicas sufridas, pero el gobierno indio ya está evaluando apoyar estos esquemas de seguros como complemento de los sistemas tradicionales de protección social. El sistema ya se aplica en otros contextos. En el estado nororiental de Nagaland, por ejemplo, desde 2024 el gobierno asegura a toda la población contra las pérdidas económicas causadas por lluvias extremas mediante evaluaciones paramétricas.
Mientras tanto, otras organizaciones están experimentando formas de asistencia aún más rápidas. En mayo, el Good Business Lab (GBL), un laboratorio independiente que estudia el bienestar de los trabajadores, inició en la región de Delhi un estudio sobre los "riders" y los trabajadores de reparto. En lugar de esperar una indemnización después de la ola de calor, algunos trabajadores reciben pagos preventivos de 250 o 500 rupias cada vez que el servicio meteorológico pronostica condiciones extremas.
El objetivo es comprender si un apoyo económico inmediato puede incentivar a los trabajadores a suspender sus actividades en los días más peligrosos, evitando poner en riesgo su salud por necesidad económica. Según las entrevistas realizadas por GBL, el 44% de los trabajadores afirma que el calor extremo reduce sus ingresos diarios, mientras que casi la mitad sostiene que no podría cubrir los gastos familiares si se viera obligado a interrumpir el trabajo aunque solo fuera por dos días.
11/01/2022 13:02
