Islamabad: atentado contra una mezquita chiíta, decenas de muertos
Atacaron la mezquita de Qasr-e-Khadijatul Kubra en la zona de Tarlai, ubicada en la periferia de la capital, causando al menos 31 muertos y 169 heridos según las primeras informaciones. Es el segundo ataque en Islamabad en tres meses. Nadie ha reivindicado aún la responsabilidad del atentado, pero los observadores apuntan al Estado Islámico.
Islamabad (AsiaNews/Agencias) – Al menos 31 personas murieron por la explosión de una bomba en el interior de la mezquita chiíta de Qasr-e-Khadijatul Kubra en la zona de Tarlai, en la periferia de Islamabad. Este es el segundo atentado en tres meses en la capital, que, a pesar del aumento de la violencia entre grupos terroristas, durante mucho tiempo se había considerado segura.
La explosión se produjo cuando los presentes estaban realizando la oración del viernes en el interior de la imambara (un lugar donde, a diferencia de una mezquita propiamente dicha, se realizan sobre todo ceremonias de duelo u oraciones comunitarias). Los ataques contra chiítas, especialmente a tan gran escala, también han sido poco frecuentes en los últimos años. Por eso muchos observadores consideran que el responsable del atentado podría ser el Estado Islámico.
La policía y funcionarios de la administración local explicaron que el estruendo fue tan fuerte que se escuchó “en un radio de cientos de metros”, provocando pánico entre los vecinos.
El subcomisario de Islamabad, Irfan Nawaz Memon, confirmó que hay al menos 31 muertos y 169 heridos, “algunos en condiciones críticas”. Aparentemente fue un ataque suicida: dos funcionarios de policía, bajo condición de anonimato, comentaron a Reuters que el atacante habría sido detenido en la puerta de la imambara antes de que detonara el explosivo. Funcionarios de la administración añadieron que es “demasiado pronto para hacer especulaciones” sobre la naturaleza de la explosión.
Los heridos fueron trasladados a varios hospitales de la capital —entre ellos el Pakistán Institute of Medical Sciences (PIMS), el Polyclinic y los hospitales de la Capital Development Authority— donde se ha declarado el estado de emergencia.
Ningún grupo ha reivindicado todavía el ataque. En el pasado, atentados similares han sido atribuidos al Tehreek-e-Taliban Pakistan (los talibanes paquistaníes o TTP) y al Estado Islámico de la provincia del Jorasán (ISKP).
La zona de la explosión ha sido completamente desalojada y acordonada para permitir que los equipos forenses recojan las pruebas. El jefe de policía de Islamabad, Syed Ali Nasir Rizvi, ha declarado a la capital en estado de máxima alerta: las fuerzas de seguridad han delimitado la zona y comenzaron una operación de búsqueda, con personal adicional desplegado en los lugares sensibles y en los puntos de ingreso a la ciudad.
La policía de Islamabad informó también que se ha desplegado personal para proteger los lugares de culto de la comunidad cristiana en la zona de Rawalpindi.
El ministro de Asuntos Parlamentarios, Tariq Fazal Chaudhry, utilizó las fórmulas que el gobierno paquistaní siempre usa en caso de atentados: “Son los enemigos del Islam, los enemigos de Pakistán. Pondremos fin al terrorismo en nuestro país, continuaremos esta lucha hasta que cada una de estas personas sea llevada ante la justicia. Queremos la paz en la región, pero nuestros vecinos, especialmente la India, han estado muy activos en actividades terroristas en Pakistán. Ellos están involucrados en los recientes ataques en Baluchistán, en las FATA y ahora en Islamabad”.
Este atentado es el último de una serie de casos recientes en Pakistán, entre ellos varios ataques coordinados en Baluchistán contra las fuerzas de seguridad y los civiles. El servicio de comunicación del ejército (Inter-Services Public Relations) informó ayer que las fuerzas de seguridad concluyeron con éxito la operación de seguridad en Baluchistán y mataron a 216 combatientes.
En noviembre, un ataque a un edificio judicial en Islamabad mató al menos a 12 personas e hirió a otras 36.
El primer ministro Shehbaz Sharif, tras una reunión de consulta con el ministro del Interior, ordenó una investigación inmediata y exhaustiva para llevar a los responsables ante la justicia. El viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores, Ishaq Dar, declaró que atacar lugares de culto y civiles es “un crimen atroz contra la humanidad” y “una flagrante violación de los principios islámicos”.
17/12/2016 13:14