Pakistán. Tala de bosques y temperaturas récord: aumenta la emergencia climática
Crece la preocupación por los efectos de la deforestación en el clima y la salud. Activistas se oponen a la pérdida de espacios verdes y la expansión urbana que aumentan las olas de calor, la contaminación y la sequía. Nuevas leyes en Sindh y Punjab para proteger los árboles. Ambientalistas: la reforestación no puede reemplazar el valor ecológico de los bosques maduros.
Islamabad (AsiaNews) - Pakistán enfrenta riesgos ambientales cada vez más graves, y los expertos en clima, activistas y políticos advierten que la aceleración de la deforestación está agravando la vulnerabilidad del país a las olas de calor, las inundaciones, las sequías y la creciente contaminación atmosférica. La pérdida cada vez mayor de bosques y espacios verdes urbanos se vincula con el aumento de las temperaturas, el desequilibrio ecológico y las crecientes amenazas a la salud pública y la seguridad hídrica.
Las preocupaciones ambientales se plantearon hace pocos días en un encuentro de sensibilización organizado por la Comisión Católica para la Justicia y la Paz, en el que el activista ambiental y de derechos humanos Kashif Anthony instó a tomar medidas urgentes para detener la deforestación incontrolada, advirtiendo que ya no se trata de un problema ambiental lejano, sino de una amenaza inmediata para la supervivencia humana: los árboles desempeñan un papel vital en la reducción del calor, la mejora de la calidad del aire y la protección de las comunidades frente a los desastres relacionados con el clima.
En los últimos años Pakistán ha registrado eventos climáticos cada vez más frecuentes y graves —olas de calor prolongadas, precipitaciones irregulares, inundaciones y sequías—, y los expertos atribuyen estos cambios al calentamiento global, sumado a la degradación ambiental local, debido sobre todo a la deforestación y a la expansión urbana incontrolada.
Las principales ciudades como Karachi, Lahore e Islamabad han registrado un aumento constante de las temperaturas estivales y un deterioro de la calidad del aire. Los expertos sostienen que la tala de árboles ha intensificado el efecto de isla de calor urbana, haciendo que las ciudades sean significativamente más calurosas y vulnerables durante los meses de temperaturas más altas en verano. Señalan que los bosques actúan como reguladores naturales del clima al absorber el dióxido de carbono, mantener los patrones de precipitaciones, prevenir la erosión del suelo y favorecer la biodiversidad.
Anthony subrayó que el cambio climático no es solo una cuestión ambiental, sino también una cuestión de derechos humanos. En efecto, las poblaciones vulnerables, especialmente las comunidades de bajos ingresos, se ven afectadas de manera desproporcionada por el aumento de las temperaturas y la degradación ambiental. “Con el aumento de las temperaturas y la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, la lucha de Pakistán contra el cambio climático podría depender no solo de plantar nuevos árboles, sino también de la prohibición de talar los existentes”, afirmó. “Cada año, el calor extremo sobrecarga nuestro sistema de salud y pone en riesgo vidas humanas”.
En Waziristán del Sur, los grupos ambientalistas han lanzado la alarma sobre la deforestación a gran escala, reportando una rápida pérdida de bosques maduros. Los activistas advierten que la continua deforestación en la región podría provocar daños irreversibles en la biodiversidad, los hábitats de la fauna silvestre y los frágiles ecosistemas que se han desarrollado a lo largo de décadas. Además, las campañas de plantación por sí solas no pueden compensar la pérdida de bosques maduros. Subrayan que los árboles más viejos ofrecen beneficios ecológicos muy superiores a los de los árboles recién plantados, entre ellos una mayor absorción de carbono, una mejor estabilización del suelo y una regulación más eficaz de la temperatura.
“Plantar árboles es importante, pero salvar los bosques maduros es aún más fundamental”, observó un participante durante el encuentro. En respuesta a las crecientes preocupaciones, los gobiernos provinciales han introducido nuevas políticas orientadas a reforzar la protección de los bosques y aumentar la concienciación ambiental.
El Departamento de Educación Escolar y Alfabetización de Sindh proclamó el 2026 “Año de la Educación para los Árboles”, y ha integrado la educación ambiental en los planes de estudio para promover la responsabilidad climática entre los estudiantes. Por su parte el Tribunal Superior de Sindh ha dictaminado que no se puede talar ningún árbol sin la aprobación de una comisión presidida por el juez de primera instancia del distrito competente, añadiendo así un control judicial.
En virtud de la Ordenanza de Sindh de 2022 sobre la plantación y mantenimiento de árboles y parques públicos, la tala ilegal de árboles en espacios públicos se castiga con multas de hasta 25 mil rupias (unos 76 euros). El gobierno provincial también ha implementado una “política de 10 por 1”, que exige la plantación de diez nuevos árboles por cada árbol talado.
En Punjab, la Autoridad de Horticultura ha introducido medidas de protección para los “árboles históricos”, es decir, árboles de más de 30 años o con un tronco de diámetro significativo, y prohibió que sean talados a menos que supongan un riesgo para la seguridad o estén gravemente enfermos. Incluso en estos casos se requiere la aprobación oficial de un comité técnico. Las autoridades de Punjab también han advertido que la tala no autorizada de árboles históricos puede conllevar penas de prisión de hasta un año y multas de hasta 500 mil rupias (unos 1500 euros). Los constructores inmobiliarios y los departamentos gubernamentales también están obligados a seguir estrictas directrices para la reubicación de árboles y la plantación de compensación.
En todo Pakistán están aumentando los efectos sobre la salud relacionados con el clima. Algunos informes muestran que la ola de calor de 2024 en Sindh causó miles de hospitalizaciones por enfermedades relacionadas con el calor, además de la muerte de ganado. El aumento de las temperaturas y la sequía también han contribuido a agravar la inseguridad alimentaria en varios distritos.
El ministro federal para el Cambio Climático, Musaddiq Malik, reconoció que en algunos casos se han producido daños ambientales durante las operaciones de tala. Afirmó que el gobierno está trabajando para mejorar la supervisión y garantizar que no se destruyan involuntariamente árboles valiosos durante los proyectos de desarrollo.
Ante las presiones climáticas cada vez más graves que enfrenta Pakistán, expertos y activistas advierten que en este momento la protección de los bosques existentes es tan importante como las campañas de reforestación. Subrayan que, sin una intervención urgente para detener la deforestación, los desafíos ambientales, económicos y de salud pública del país continuarán intensificándose, poniendo a las generaciones futuras en un riesgo creciente.
04/02/2020 14:28
21/04/2022 15:05
