09/09/2015, 00.00
CHINA
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El desastre de Tianjin, una conjura para derrocar a Xi Jinping

de Willy Lam
De esto está convencido hasta el mismo presidente, que encargó a sus más estrechos aliados investigar en esta dirección. Los choques con el ex presidente Jiang Zemin, todavía muy potente y con los vértices militares. El desfile del 3 de septiembre “corona” al nuevo líder, pero permanecen dudas sobre la real autoridad interna. Un análisis del gran experto de China, por gentil concesión de la Jamestown Foundation. Traducción a cargo de AsiaNews.

Hong Kong (AsiaNews)- Casi inmediatamente después de la devastadora explosión en el puerto de Tianjin- ocurrida a las 23 horas el 12 agosto [2015] - el presidente Xi Jinping convocó a sus ayudantes más cercanos para estudiar si podría haber algún motivo político detrás de uno de los peores accidentes de China en tiempos modernos. Al inicio de septiembre, la cuenta total de las víctimas habla de 158 muertos y 15 desaparecidos, si bien se sabe y se lo reconoció ampliamente que el número real es mucho más alto (People´s Daily, 1 de septiembre; Xinhua, Ming Pao 27 de agosto.

Tres fuentes chinas- con el grado de jefe de Departamento del gobierno o mayor- han explicado al autor que Xi sospechaba que detrás de las terribles explosiones hubiese una “conspiración política” mirada a provocar un golpe salvaje al zhongyang (las autoridades centrales del Partido) guiado por el mismo presidente. Los funcionarios que aconsejan a Xi sobre este posible desafío a la autoridad incluyen al miembro del Politburó y director de la Oficina general de la Comisión central Li Zhanshu; el director de la Oficina de Xi Jinping, Ding Xuexiang; el vice director de la Oficina general de la Comisión militar central del partido, el coronel Zhong Shaojun.

Xi, que también es Secretario general del Partido comunista chino, se asustó en modo particular por el hecho que la catástrofe haya sucedido apenas a tres semanas del desfile militar del 3 de septiembre. En otras palabras, Xi arriesgo perder la cara poco antes de aquella que fue la ceremonia pública más importante de su presidencia. También si la razón esgrimida de esta prueba de fuerza por parte del Ejército de liberación popular era la de celebrar el 70° aniversario de la derrota de Japón durante la II Guerra mundial, fue vista también como una especie de “ceremonia de coronación” para el ambicioso líder.

En la cultura política china, el poder crece sobre el caño de un fusil. Un líder no gana el status de “hombre fuerte” sin rivales hasta que no preside un desfile, durante el cual es saludado por las diversas divisiones del Ejército (Deutsche Welle Chinese Service, 28 de agosto; Apple Daily, 24 de agosto). Las fuentes del autor excluyen toda relación entre las explosiones de Tianjin y los llamados “tentativos de matar” a Xi, que han formado una voz que corre en Beijing en los últimos años. Sin embargo, las explosiones serían parte de una guerra sicológica “no tan sutil”, que implica la posibilidad de herir a Xi o su equipo durante los viajes de inspección a través del país.

Las fuentes han declarado al autor que- si bien no se encontraron hasta ahora pruebas definitivas- los consejeros de Xi se concentraron es una conexión militar con la conspiración. Un factor en toda regla referido a las explosiones más potentes, sucedidas a unos 30 segundos de distancia la una de la otra; éstas no pueden haber sido provocadas sólo por los agentes químicos depositados en manera peligrosa en los contenedores de la Tianjin Ruihai International Logistics (de aquí en adelante Ruihai”). La Administración china para los terremotos relevó que la primera explosión generó temblores equivalentes a la explosión de tres mil quilos de TNT, que han causado un terremoto virtual de 2,3 grados de la escala Richter. La segunda era par a unos 21 mil quilos, con un terremoto de grado 2,9 (China News Online, 13 de agosto).

Los ayudantes de Xi han formulado la idea que al menos en parte los responsables de la extraordinaria fuerza de la explosión sean algunas municiones de propiedad de compañías del Ejército, que de norma no deberían encontrase jamás en cercanía de depósitos de materiales peligrosos. Una pregunta se la hacen en el círculo restringido de Xi. ¡Las explosiones fueron programadas y ejecutadas por funcionarios militares “anti- zhongyang” con o sin conocimiento o responsabilidad de la Ruihai? De todos modos. Los vigilantes nocturnos y los obreros que se encontraban en el predio donde sucedió la explosión murieron, eliminando la posibilidad de obtener testigos directos.

El puerto de Tianjin es muy conocido en los círculos militares como estructura importante para la manifactura de las armas y para exportadores como Norinco, que  diariamente cargan hardware en contenedores y naves llevadas a diversas direcciones y todas cubiertas con seguridad. Los intereses del Ejército en el puerto de Tianjin se demuestran directamente por el hecho que un equipo especial de trabajo- guiado por el jefe del equipo de la Región militar de Beijing, general Shi Luze- estaba ya en el lugar del desastre pocas horas antes del accidente. Shi y sus colegas han entregado equipos para la guerra química y asesoramiento a los socorredores en la zona (Ta Kung Pao, 17 de agosto; China Daily, 16 de agosto). Al mismo tiempo, el equipo Shi pareció que estaba interesado desde el primer momento en evaluar los daños sufridos en las propiedades y municiones del Ejército en el puerto.

Según fuentes de China Brief, las sospechas de Xi cayeron sobre decenas de altos funcionarios militares un tiempo protegidos y promovidos por dos es jefes epurados por Xi: los ex miembros del Politburó y vice presidentes de la Comisión militar central, general Xu Caihou (difunto) y Guo Boxiong. El general Xu, murió el 15 de marzo de 2015, había sido arrestado a fines de 2014 por reatos de corrupción, entre las cuales la venta de promociones al interior del Ejército (BBC Chinese Service, 30 de julio; Wen Wei Po, 9 de marzo).

El general Guo, que está enfrentando un proceso en el tribunal militar, fue arrestado formalmente a fines de julio por corrupción y violación de la disciplina (Xinhua, 31 luglio). No obstante muchos altos oficiales, y entre ellos el actual vice presidente de la Comisión Militar, Xu Qiliang, hayan repetido a sus subalternos que “aprendieran una buena lección” de casos como los de estos dos “grandes tigres”, los ex protegidos de Xu y Guo están descotentos por la suerte de sus mentores y son una fuerza con la cual habrá que confrontarse dentro de la jerarquía interna del Ejército (Hong Kong China News Agency, 14 de agosto; Phoenix Tv, 13 de agosto).

Algunas voces en los medios chinos del extranjero han sugerido, sin embargo, una relación entre el ex presidente Xi y el desastre de Tianjin,  pero los ayudantes del presidente a cargo de las investigaciones se concentraron en el hecho de que Jiang Zemin -presidente de la Comisión Militar central entre 1989 y 2004 - sería el patrón de los generales Xu y Guo. Desde su subida al poder -ocurrida durante el 18vo Congreso del Partido a fines de 2012- Xi comenzó una batalla de poder con Jiang,  quien guía la poderosa  “Pandilla de Shanghai”dentro de la política del Partido (South China Morning Post, 11 de agosto; Hong Kong Economic Journal, 16 de junio).

El mes pasado,  los medios oficiales publicaron dos editoriales que consideran un signo de insatisfacción de Xi confrontarse con líderes jubilados que se oponen con violencia a las reformas o se niegan a abandonar las luces del escenario. Un artículo lamentaba “los obstáculos puestos a las reformas, tan intransigentes y feroces… que nada tienen que ver con lo que imagina el pueblo” (Xinhua, 19 agosto). El otro artículo criticaba a algunos funcionarios jubilados que “interfieren con la actual administración” llegando a “establecer pandillas y cábalas” en el Partido. Se considera que el objetivo de estos dos artículos tan políticamente cargados sea Jiang ( Radio Free Asia e Hong Kong TVB, 10 agosto). No es casual que los signos públicos de la presencia de Jiang, entre ellos fotografías y frases caligráficas, hayan sido removidos de instituciones como la Escuela Central del Partido (BBC China Service, 31 de agosto; Radio Free Asia, 22 de agosto).

Los subordinados de Xi están investigando también cuáles son las conexiones políticas de la compañía Ruihai, una de las pocas empresas privadas que tienen el permiso para gestionar productos químicos peligrosos. Ruhai tiene, ciertamente, poderosos apoyos políticos. Li Liang, uno de sus mayores accionistas, es el hijo de Li Ruihau, hombre de negocios y hermano del ex miembro de la Comisión Permanente del Politburó Li Ruihuan. A menudo llamado "el Rey de Tianjin" por su cargo de síndico y Secretario del Partido leal, Li (81 años) fue miembro de la Comisión permanente entre 1989 y 2002. En pocos días, sin embargo, los dos hermanos han satisfecho a las autoridades del Partido demostrando que no tenían nada que hacer con el negocio de Li Liang  (Oriental Daily News, 17 de agosto; Radio Free Asia e Apple Daily, 15 de agosto). Siendo que Li Ruihan ha sido un enemigo político acérrimo de Jiang Zemin,  existen buenas razones para creer que Xi necesite de su ayuda en la campaña para limitar a influencia de su predecesor.

La preocupación de Xi y sus colegas en el Politburó acerca de estas y otras posibles implicaciones de las explosiones ayuda a explicar por qué ningún funcionario de alto rango parece estar llevando a cabo investigaciones. Han pasado cinco días después del desastre antes de que el primer ministro Li Keqiang se presentara en el puerto de Tianjin para una inspección de una hora, durante el cual Li ordenó al circuito cerrado de televisión y otros medios de comunicación presentes a no encender las cámaras. El retraso en la visita de Li a la ciudad - que está a menos de una hora en coche desde Beijing - ha roto el convenio establecido por el ex primer ministro Wen Jiabao: los más altos dirigentes políticos deben aparecer en los sitios de los desastres, sean naturales o humano dentro de las 48 horas del evento (BBC China y Hong Kong Economic Times, 16 de agosto).

Además, Li ha hecho muy poco para aclarar la cuestión de la responsabilidad mirando a la respuesta al desastre. En una conferencia de prensa celebrada el mismo día, que también contó con la presencia de corresponsales extranjeros, algunos han preguntado el jefe adjunto del Departamento para la propaganda de la municipalidad de Tianjin Gong Jiangsheng quién estaba a cargo de la recuperación y la investigación. Gong dijo: "Sobre esta cuestión, voy a tratar de obtener más información de mis superiores" (Ming Pao y China News Service, 17 de agosto). Se ha tenido que esperar hasta el 19 de agosto para ver al duncionario de más alto rango de Tianjin, el alcalde y actuando como secretario del Partido Huang Xingguo, aparecer en una conferencia de prensa. Huang dijo que asumía "la inmensa responsabilidad" por lo sucedido, pero no dijo nada acerca de la situación de la investigación ni habló de renuncias por las responsabilidades políticas (China.com Wen Wei Po, 19 de agosto).

Beijing ha esperado toda una semana después de la explosión para anunciar que un grupo de trabajo de alto nivel, encabezada por el viceministro ejecutivo de la Secretaría de Seguridad Pública Yang Huanning, se haría cargo de la investigación (Xinhua, 19 de agosto; Global Times, 18 agosto). El veterano con 32 años de experiencia en el ministerio, Yang es un especialista de la weiwen, el mantenimiento de la estabilidad política. Se daba a entender que el mismo Ministerio estaba haciendo sus evaluaciones. La investigación militar es a su vez coordinada por el protegido de Xi, Coronel Zhong, quien trabajó de cerca con el presidente cuando fue Secretario de Zhejiang y Shanghai, 2002-2007 (Duowei Noticias y Reuters, 17 de Abril, 2014).

Para calmar a la opinión pública y la política exterior, las autoridades de Beijing han anunciado 27 de agosto haber arrestado a 11 funcionarios - para la mayoría de Tianjin - bajo la acusación de haber realizado mal sus funciones en relación con las explosiones. Casi todos ellos son empleados de nivel medio en el transporte, en la gestión del puerto y de la seguridad industrial. El más alto grado es el ministro de la Administración Estatal para la Seguridad Laboral, Yang Dongliang, también ex-vice-alcalde de Tianjin.

Sin embargo, Yang no parece haber sido castigado por no mantener los niveles de seguridad en Tianjin. La Comisión Central de Inspección y disciplina, el órgano de más alto rango en la lucha contra el soborno, escribió en su página web que Yang fue arrestado por "violar la disciplina del partido y la ley", en referencia a la corrupción habitual (CCDI y Reuters, 18 de agosto; Ta Kung Pao, 19 de agosto). Otros dos sospechosos tienen el rango de Jefe del Departamento Regional: el presidente delTianjin Port Group, Zheng Qingyue, y el jefe de la Comisión de Comunicaciones y Transportes Wu Dai (Ming Pao, 28 de agosto, Ta Kung Pao,  27 de agosto).

Además, muchos ejecutivos de la Ruihai fueron convocados para ser interrogados. Entre ellos el presidente Xuewei Yu, el vicepresidente y gerente general Shexuan Dong Zhi Feng. Los medios de comunicación chinos e internacionales han informado de que Yu antes era un alto funcionario de la gigante empresa estatal Sinochem - que tiene importantes inversiones en Tianjin - y que Dong es el hijo del jefe de la policía portuaria. Las autoridades de la censura han eliminado todas las referencias a las conexiones entre el personal  de la Ruihai y Li Ruihai o el hermano Li Ruihuan (RTHK y Caixin.com 19 de agosto, Associated Press, 20 de agosto).

Inmediatamente después de tomar el trabajo de jefe investigador en el desastre de Tianjin, el oficial de policía de alto rango Yang Huanning dijo que su equipo estará "llevando a cabo investigaciones claras, detalladas y bien redondeados. Sin limitaciones en cuanto a quién está involucrado y cuál es su protección política". Agregó que los resultados de la investigación serán capaces de "pasar la prueba de la ciencia, la prueba de la ley y el de la historia" (Xinhua 19 de agosto).

Los observadores que conocen la complicada maniobra política detrás de las calamidad de Tianjin, sin embargo, están menos seguros acerca de cómo va a surgir la verdad. Según el famoso historiador de Beijing Zhang Lifan, las circunstancias oscuras que rodean la explosión y las consecuencias de la catástrofe "puede indicar una intriga política dentro del Partido". "Todavía no sabemos la naturaleza de las explosiones - dijo a la prensa en Hong Kong - y no es claro cuál era el objetivo y si está involucrada una conspiración" (Apple Daily y South China Morning Post, 18 de agosto). A pesar de la "coronación" de Xi durante el desfile militar el 3 de septiembre, estas preguntas siguen arrojando dudas sobre la verdadera extensión de la autoridad del presidente y comandante en jefe, Xi Jinping.

 

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