Centros de estafa en Camboya: Seúl prohíbe viajar; EE. UU. y Reino Unido aplican sanciones
El gobierno de Seúl ha prohibido los viajes a algunas provincias camboyanas tras el asesinato de un joven surcoreano que fue secuestrado y obligado a trabajar en un centro de estafas en línea. Una delegación surcoreana solicitó al primer ministro Hun Manet la repatriación de los ciudadanos que todavía se encuentran retenidos en los complejos, mientras que Washington y Londres impusieron sanciones al grupo Prince de Chen Zhi, acusado de vínculos con las redes criminales que, a pesar de las declaraciones de Phnom Penh, siguen prosperando en Camboya.
Seúl (AsiaNews) - En los últimos días Corea del Sur ha impuesto a sus ciudadanos la prohibición de viajar a ciertas zonas de Camboya. La decisión se tomó en respuesta al secuestro y asesinato de un estudiante surcoreano que había sido obligado a trabajar en centros de estafas en línea. El cuerpo de Park Min-ho, de 22 años, fue encontrado en agosto en una camioneta en la provincia camboyana de Kampot, al sur del país, pero todavía no ha sido entregado debido a controversias sobre la solicitud de autopsia que presentó Corea del Sur.
El caso fue planteado por una delegación surcoreana encabezada por la viceministra de Asuntos Exteriores, Kim Jina, quien llegó ayer a Phnom Penh para dialogar con el primer ministro camboyano Hun Manet. Kim declaró a los periodistas que había solicitado a Camboya la repatriación de los ciudadanos surcoreanos implicados en estafas en línea en el país y que se devolvieran los restos de Park lo antes posible, mientras que Hun Manet, después de expresar su pesar por el incidente, declaró que los dos países "seguirán fortaleciendo la colaboración para prevenir, reprimir y combatir las estafas en línea de manera más efectiva".
Las autoridades surcoreanas estiman que alrededor de 200 mil personas, entre ellas cerca de 1.000 surcoreanos, trabajan en los "centros de estafas" de Camboya, que son verdaderas pequeñas ciudades controladas por grupos criminales que atraen a ciudadanos asiáticos con falsas ofertas de trabajo y luego los reducen a una situación de esclavitud para que lleven a cabo distintos tipos de estafas en línea.
La ola de indignación que provocó este caso también ha impulsado el lanzamiento de una misión para repatriar a varios cientos de ciudadanos surcoreanos atrapados en los "centros de estafas". El asesor de seguridad nacional de Corea del Sur, Wi Sung-lac, informó hace pocos días que en los primeros ocho meses de este año se registraron 330 casos de surcoreanos retenidos en Camboya, una cifra que supone un preocupante aumento respecto a los 220 reportados en todo el 2024. Aunque el 80% de los casos se ha resuelto, continuó Wi, todavía quedan varias personas que deben ser repatriadas. "Algunas personas que viajaron a Camboya voluntariamente se vieron envueltas en actividades criminales y quisieron regresar, pero no pudieron", explicó Wi, y explicó que estas personas "son al mismo tiempo víctimas y autores de delitos".
Recientemente fueron arrestados en Camboya unos sesenta surcoreanos, acusados de estar involucrados en estafas en línea y serán investigados cuando regresen a su país. Ayer, la policía camboyana anunció que está colaborando con la embajada surcoreana para repatriar a 59 personas.
La prohibición impuesta por Seúl a sus ciudadanos es un "código negro", el nivel máximo de alerta, que prohíbe la entrada a las provincias de Poipet, Kampot y Sihanoukville, una ciudad conocida por las actividades fraudulentas. A pesar de las declaraciones de Hun Manet de ayer, diversas organizaciones humanitarias acusan a Camboya desde hace tiempo de hacer la vista gorda ante las actividades de los centros de estafas que operan en su territorio y generan varias decenas de miles de millones de dólares en ingresos. En junio, Amnesty International acusó al gobierno camboyano de "ignorar deliberadamente" los abusos cometidos por grupos criminales, permitiendo que la industria prospere gracias a la coordinación con los grupos criminales, que a menudo están liderados por ciudadanos chinos.
El gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, estima que en 2024 los estadounidenses perdieron cerca de 10 mil millones de dólares debido a operaciones fraudulentas realizadas en el sudeste asiático, lo que representa un aumento del 66% con respecto al año anterior.
El miércoles los gobiernos del Reino Unido y Estados Unidos anunciaron la imposición de sanciones contra el Prince Group, encabezado por Chen Zhi. El Tesoro de Estados Unidos (que tiene en la mira a 146 personas vinculadas al grupo) describe a Chen como un "emigrante chino de 38 años que renunció a la ciudadanía china y construyó un imperio comercial en Camboya a través del Prince Group", un conglomerado de empresas que, según su sitio web, se dedica al "desarrollo inmobiliario, servicios financieros y servicios al consumidor". Chen, no solo ha obtenido la ciudadanía camboyana (aunque también posee la ciudadanía de Chipre y Vanuatu), sino que también ha asumido funciones de consultoría en el gobierno de Phnom Penh.
Las autoridades surcoreanas informaron que el primer ministro camboyano también expresó su preocupación por la decisión de Corea del Sur de elevar la alerta de viaje para Camboya, temiendo que pueda afectar negativamente las inversiones y el turismo, y solicitó que se retire. La viceministra Kim, sin embargo, afirmó que la medida es inevitable dada la situación actual, y explicó que Seúl considerará la posibilidad de revisar la prohibición de viajar tan pronto como las condiciones hayan mejorado.
17/12/2016 13:14
11/12/2025 18:45
