Kathmandu, de las calles a las urnas: las divisiones internas en Nepal de cara a las elecciones
El alcalde de Katmandú, Balendra Shah, ha anunciado su candidatura a las próximas elecciones generales desafiando al ex primer ministro K. P. Sharma Oli, que se vio obligado a renunciar a su cargo debido a las manifestaciones encabezadas por la generación Z. Otros expresan su decepción por los resultados obtenidos tras la formación de un gobierno técnico. Nuevas fisuras internas en los partidos históricos, que buscan renovarse para atraer el consenso de los jóvenes electores.
Katmandú (AsiaNews) - El alcalde de Katmandú, de 35 años, presentó su renuncia la semana pasada para prepararse para las elecciones generales que se celebrarán el 5 de marzo. Balendra Shah - ex rapero que denunciaba la corrupción y las desigualdades en Nepal antes de entrar en política - anunció ayer que desafiará al ex primer ministro K. P. Sharma Oli, depuesto en septiembre como resultado de las protestas antigubernamentales lideradas por los jóvenes de la generación Z, nacidos después de 1995. Oli, de 73 años, ha sido primer ministro durante cuatro mandatos y para muchos jóvenes representa una clase político tradicionalista y corrupta.
“Competir contra una figura destacada demuestra que no estoy eligiendo el camino más fácil”, declaró Shah antes de confirmar oficialmente su candidatura. “Demuestra que, a pesar de los problemas o las traiciones que han afectado al país, estamos yendo en la dirección correcta para afrontarlos”, añadió. En vez de postularse desde su base de Katmandú, Shah desafiará a Oli en su bastión de Jhapa-5, un distrito predominantemente rural situado a 300 km al sureste de Katmandú. “Esta decisión no se debe percibir como egoísta”, añadió Shah. “Sencillamente, el efecto dominó sería mayor si me presentara desde Jhapa”.
Después de las protestas juveniles que llevaron al poder a un gobierno técnico encabezado por Sushila Karki, ex presidenta de la Corte Suprema conocida por sus posiciones intransigentes frente a la corrupción y el nepotismo, muchos jóvenes han expresado su decepción por los escasos resultados obtenidos. “Me arrepiento de mi decisión de participar en la protesta porque no hemos obtenido ningún resultado del nuevo gobierno que instalamos, y que nos ha decepcionado", dijo a Associated Press Mukesh Awasti, quien perdió una pierna en los enfrentamientos con la policía. “Deberíamos haber puesto fin a la corrupción, pero eso no ha sucedido, y las personas que abrieron fuego contra los manifestantes deberían haber sido arrestadas, pero eso tampoco ha ocurrido”. Entre finales de diciembre y principios de enero algunas personas volvieron a salir a las calles para pedir al actual gobierno técnico reformas más valientes contra los políticos que pertenecen al establishment. Algunos grupos de jóvenes radicales han pedido la elección directa del primer ministro, una nueva Constitución y el encarcelamiento de todos los políticos pertenecientes al ejecutivo anterior, poniendo en evidencia que no hay unidad de opinión entre los manifestantes.
Según Human Rights Watch, el 8 y 9 de septiembre de 2025 las fuerzas de seguridad de Nepal respondieron de manera excesivamente violenta y desproporcionada contra los manifestantes, dispararon “varias veces en un lapso de tres horas” y mataron a 17 personas. El saldo final fue de 76 muertos y 2.300 heridos en dos días de protestas.
Balendra Shah fue elegido por primera vez en 2022 tras lanzar una serie de campañas en redes sociales contra la evasión fiscal, la congestión del tráfico y la gestión de los residuos urbanos. En diciembre Shah se unió al Rastriya Swatantra Party (RSP), partido de centro que en los últimos años ha desafiado a los partidos tradicionales y se ha posicionado como la cuarta formación política dentro del parlamento nepalí. Shah ha dicho que apoya “un sistema económico liberal” pero acompañado de medidas de “justicia social”, como educación y atención médica gratuitas para los necesitados.
Las protestas de septiembre se desencadenaron cuando el gobierno dispuso un bloqueo general de las redes sociales. En diversas plataformas estaban circulando críticas contra el gobierno y los “nepo babies”, los hijos o familiares de políticos que exhiben en las redes sociales la vida lujosa que llevan. Pero las razones de las protestas son más profundas: las estimaciones del Banco Mundial consideran que el 82% de la fuerza laboral nepalí trabaja en el sector informal, mientras que el producto interno bruto per cápita se mantiene estancado en 1.447 dólares, según datos de 2024. Recientemente la prohibición de visas estadounidenses a varios países de África y de Asia en vías de desarrollo, una de las últimas decisiones de la administración del presidente Donald Trump, ha ejercido mayor presión sobre la economía de Nepal.
Y mientras Shah intenta reforzar su base electoral más allá del contexto progresista y liberal de la capital, el Congress nepalí, uno de los partidos históricos del país que formaba parte de la coalición de gobierno junto con el Partido Comunista liderado por Oli, ha anunciado en los últimos días una división interna. El 15 de enero una facción eligió como presidente a Gagan Thapa, en oposición a Sher Bahadur Deuba, ex primer ministro y líder del partido desde 2016. Aparentemente algunos políticos han comprendido que para seguir teniendo una cierta representación en el Parlamento deben reformar sus partidos respondiendo a las demandas de la generación Z. Thapa, de 49 años, es otra figura cercana a las reivindicaciones de los jóvenes que llevaron a la caída del gobierno anterior. Después de las protestas se formaron 25 nuevos partidos, y más de 900 mil personas se han registrado como nuevos electores.
