02/03/2026, 12.16
ASIA - IRÁN
Enviar a un amigo

Los trabajadores migrantes, primeras víctimas de la guerra en Israel y el Golfo

Entre las numerosas comunidades de expatriados ya se cuentan varias víctimas. La primera muerte en el Estado judío por un misil iraní fue la de una cuidadora filipina. El conflicto también afecta a los mares, con la muerte de un marinero en un petrolero frente a la costa de Omán. Un pakistaní, un nepalí y un ciudadano de Bangladesh son las tres personas asesinadas en los Emiratos Árabes Unidos.

Dubái (AsiaNews) - Ansiedad, miedo y un número de víctimas en continuo aumento: la guerra lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero, con los ataques aéreos en Teherán y el asesinato del gran ayatolá Alí Jamenei, a la que siguió la respuesta militar de la República Islámica en toda la región del Golfo, está afectando, como era de esperar, de manera muy dura a los trabajadores migrantes. Dentro de esta realidad heterogénea, originaria del sur y el sudeste asiático y dispersa en diferentes zonas que hoy son escenario de guerra —desde Israel hasta Kuwait, desde los Emiratos Árabes Unidos (EAU) hasta Omán—, ya se cuentan varias muertes. Y, como ya ocurrió con el ataque terrorista de Hamás al Estado judío el 7 de octubre de 2023, los expatriados representan el «rostro olvidado» de una región cada vez más en llamas, también por su gran difusión: según los últimos datos de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), de hecho, los «expatriados» del continente que trabajan en el Golfo como médicos, enfermeros, obreros de la construcción y empleados domésticos superarían los 24 millones. 

La primera víctima oficial registrada en Israel es una cuidadora de 39 años de origen filipino. La mujer falleció después de que, en la noche del sábado 28 de febrero al domingo 1 de marzo, un misil lanzado desde Irán atravesara la barrera defensiva del Estado hebreo y alcanzara una zona residencial de Tel Aviv; la explosión dañó gravemente dos edificios, uno de los cuales carecía de habitaciones blindadas en su interior, y causó otros 27 heridos, dos de ellos de gravedad.

En un mensaje de vídeo, el presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. confirmó el fallecimiento y añadió que la víctima se llamaba Mary Ann Velazquez de Vera (en la foto) y era originaria de Pangasinan. Fue identificada por su marido, también trabajador migrante filipino en el extranjero (Ofw) en Israel. De Vera murió tras ser alcanzada por metralla mientras ayudaba al anciano al que cuidaba a entrar en el refugio antiaéreo. Según el Departamento de Asuntos Exteriores (DFA de Manila), unos 975.000 filipinos se encuentran en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), 813.000 en Arabia Saudí y 250.000 en Qatar, así como 800 en Irán y 31.000 en Israel. 

Los peligros y las muertes también llegan desde el mar: ayer, un cohete impactó en el petrolero MKD VYOM, con bandera de las Islas Marshall, matando a un miembro de la tripulación, mientras el barco navegaba frente a la costa de Omán. En un comunicado, el armador V.Ships Asia confirma que «el buque sufrió una explosión y un posterior incendio tras ser alcanzado por un proyectil sospechoso mientras se encontraba frente a la costa de Mascate, Omán, el 1 de marzo» y que «un miembro de la tripulación, que se encontraba en la sala de máquinas en el momento del incidente, falleció». No se ha especificado la nacionalidad de la víctima, pero la tripulación estaba compuesta casi en su totalidad por marineros indios.

En los Emiratos Árabes Unidos fallecieron tres migrantes, de nacionalidad pakistaní, nepalí y bangladesí, respectivamente, cuya identidad no ha sido revelada. Otros 58 de nacionalidad emiratí, egipcia, etíope, filipina, pakistaní, india, bengalí, esrilanquesa, azerbaiyana, yemení, ugandesa, eritrea, libanesa y afgana sufrieron heridas de diversa índole. Entre los afectados por los misiles lanzados desde Teherán también habría ciudadanos iraníes que se encontraban en los Emiratos por motivos de trabajo. El Ministerio de Defensa de Abu Dabi informa de que, desde el 28 de febrero, la fuerza aérea y los sistemas antiaéreos han tenido que hacer frente al lanzamiento de 165 misiles balísticos, dos misiles de crucero y 541 drones desde la República Islámica. 

Una de las regiones que observa con gran atención y preocupación el desarrollo de la guerra es Kerala, en la India, donde las familias de origen muestran gran ansiedad y preocupación por la suerte de sus familiares en los países del Golfo. Varios testimonios parecen devolver a la región a los tiempos de la pandemia de Covid-19, con los trabajadores encerrados en sus casas en un intento por evitar los misiles y drones procedentes de Irán y sin poder regresar a sus hogares. Las explosiones y los daños generalizados aumentan la sensación de incertidumbre: «No pudimos pegar ojo el sábado [28 de febrero] por la noche», cuenta Zaneesha Rensin, que vive en Qatar con su familia. «Mi hija y los hijos de mi hermana —añade— se quedaron despiertos, acurrucados juntos, presa del miedo».

 

TAGs
Enviar a un amigo
Vista para imprimir
CLOSE X
Ver también
Vicario de Arabia: cristianos «peregrinos de esperanza» en un Golfo «vía de la diplomacia»
25/06/2025 13:17
Musulmana, ex radical: Riad y el salafismo (wahabí) un peligro para el islam y para el mundo
17/12/2016 13:14
Bennett, al Sisi y bin Zayed en Sharm el-Sheikh para hacer frente a Irán
23/03/2022 16:01
EEUU trató de ‘corromper’ al capitán del buque petrolero iraní en Gibraltar
05/09/2019 11:13
Vicario de Arabia: el 11 de septiembre y la 'cuestión afgana', el Golfo mira hacia el futuro
10/09/2021 14:31


Newsletter

Suscríbase a la newsletter de Asia News o cambie sus preferencias

Regístrese
“L’Asia: ecco il nostro comune compito per il terzo millennio!” - Giovanni Paolo II, da “Alzatevi, andiamo”