Renuncia el card. Sako. ‘Seguiré rezando por la Iglesia caldea y los cristianos iraquíes’
El primado caldeo presentó ayer su renuncia al Papa León XIV. La decisión se hizo oficial hoy a través de una nota de la Oficina de Prensa del Vaticano. En su mensaje, recuerda haber “guiado a la Iglesia caldea en circunstancias extremadamente difíciles y en medio de grandes desafíos”. Hoy también se anunció el nombramiento en Pakistán del metropolita de Lahore y del vicario apostólico de Quetta.
Bagdad (AsiaNews) - “Seguiré rezando por la Iglesia caldea y por los cristianos iraquíes”, defendiéndolos y luchando por preservar su presencia en el país y en todo Oriente Medio, la tierra de Jesús. Con este mensaje que envió a AsiaNews, el Card. Louis Raphael Sako, patriarca de Bagdad de los caldeos, anuncia que ha presentado su renuncia, aceptada por el Papa León XIV y oficializada hoy en el Boletín Diario de la Oficina de Prensa del Vaticano.
Asumió como patriarca en enero de 2013 (aquí su primera entrevista con AsiaNews tras la elección del Sínodo caldeo) y fue elevado al rango cardenalicio el 29 de junio de 2018, y en estos años ha defendido con firmeza a Irak y a los cristianos de las numerosas convulsiones que han ensangrentado su tierra: desde el ascenso del Estado Islámico en el verano de 2014 hasta las disputas internas con algunos obispos rebeldes, pasando por los intentos de unidad en el seno de las Iglesias orientales, el diálogo con el mundo musulmán y el durísimo enfrentamiento con el presidente de la República de Irak en 2023, que lo llevó a trasladar la sede patriarcal fuera de Bagdad durante algunos meses. Uno de los momentos más intensos fue el viaje apostólico del Papa Francisco a principios de marzo de 2021, el primer pontífice que visitó la tierra de Abraham.
El comunicado del Vaticano también informa hoy sobre otros dos nombramientos para la Iglesia en Pakistán, que en realidad consisten en un intercambio de sedes entre dos prelados: Mons. Khalid Rehmat, O.F.M. Cap., hasta ahora vicario apostólico de Quetta, que se convierte en arzobispo metropolitano de Lahore, y Mons. Sebastian Francis Shaw, O.F.M., hasta ahora arzobispo metropolitano de Lahore, pasa a ser vicario apostólico de Quetta.
A continuación, la carta íntegra de renuncia del card. Sako:
Hace dos años, cuando cumplí 75 años, empecé a pensar en presentar mi renuncia, y ya lo había discutido con el difunto papa Francisco, pero él me animó a quedarme. Ayer por la mañana, 9 de marzo de 2026, decidí, con plena libertad, presentarla a su santidad el Papa León XIV, para poder dedicarme tranquilamente a la oración, a la escritura y al simple servicio. Él la ha aceptado y he pedido que se anunciara oficialmente hoy, 10 de marzo, al mediodía.
Para evitar cualquier malentendido, confirmo que nadie me ha obligado a hacerlo; por el contrario, he presentado la renuncia por mi propia voluntad.
He guiado a la Iglesia caldea en circunstancias extremadamente difíciles y en medio de grandes desafíos. He preservado la unidad de sus instituciones y no he escatimado esfuerzos para defenderla, así como para defender los derechos de los iraquíes y de los cristianos, tomando posición y manteniendo una presencia tanto dentro como fuera del país. Mis 13 años como Patriarca han sido años de amoroso cuidado pastoral, de acompañamiento y de crecimiento.
Agradezco a Dios por la gracia del amor que me ha concedido, regalándome amor en los ojos de muchos y bendiciéndome con momentos maravillosos. Expreso un agradecimiento especial a mi familia y a aquellos con quienes conviví como sacerdote en Mosul, obispo en Kirkuk y patriarca en Bagdad. Han sido realmente mi verdadera familia y les estoy agradecido.
Quisiera agradecer de manera particular a mis asistentes, su excelencia el obispo Basilios Yaldo, mi secretario Ikhlas Maqdasi, los sacerdotes de Bagdad y el personal del Patriarcado. No los olvidaré en mis oraciones. También pido sinceras disculpas a cualquier persona a la que haya podido ofender.
En estos tiempos difíciles, espero que el liderazgo de la Iglesia católica caldea sea confiado a un patriarca que posea una sólida cultura teológica, valentía y sabiduría; alguien que crea en la renovación, en la apertura y en el diálogo, y que también tenga sentido del humor. Lo respetaré y nunca interferiré en su trabajo.
Confío en que Dios cuidará de su Iglesia.
Redacté mi testamento siendo aún sacerdote y lo he renovado varias veces. Poseo unos cuarenta millones de dinares iraquíes, cinco mil dólares estadounidenses y cinco mil euros procedentes de mis salarios durante 52 años de servicio sacerdotal, así como otra suma que es mi parte de la venta de la casa familiar en Mosul. No poseo casa ni automóvil, pero mi verdadera riqueza es mi servicio devoto y los 45 libros y numerosos artículos que he publicado.
Recuérdenme en sus oraciones.
17/12/2016 13:14
26/01/2019 13:07
