También hay cristianos iraníes entre las personas asesinadas y detenidas en las protestas callejeras
Al menos siete víctimas en las comunidades armenia y caldea. A estas se suman tres heridos y un encarcelado. Entre los fallecidos se encuentra el joven Ejmin Masihi. En una carta abierta, los activistas de Article18 condenan la «brutal represión» llevada a cabo por el «régimen de Teherán».
Teherán (AsiaNews) - Hay varios cristianos entre los muertos y detenidos en las protestas callejeras de estas semanas en Irán, reprimidas con fuerza por las autoridades en un contexto que, al menos en las últimas horas, parece relativamente tranquilo. Así lo denuncian los activistas de Article18, sitio web especializado en documentar abusos y limitaciones en materia de culto en la República Islámica, que difunde testimonios de primera mano desde los lugares donde se desarrollan las manifestaciones. Fuentes locales hablan de siete armenios iraníes entre las miles de víctimas -más de 2400 según las cifras oficiales, aunque los grupos activistas hablan de más de 12.000 muertos-, uno de los cuales ha sido identificado como Ejmin Masihi (en la foto), según informa un portal de información vinculado a la comunidad armenia.
Además de las siete víctimas, dentro de la comunidad cristiana iraní se cuentan al menos tres heridos y una persona detenida.
Las noticias filtradas en estos días sobre asesinatos, heridos y detenciones muestran hasta qué punto los miembros de las comunidades cristianas reconocidas (armenias y caldeas) y de las no reconocidas (formadas en gran parte por conversos del islam) participan activamente en las manifestaciones a escala nacional. Las protestas que estallaron a finales del año pasado y que desde los suburbios llegaron a Teherán y a otros centros importantes del país, han visto a millones de iraníes de todos los orígenes salir a las calles para pedir el fin del régimen, una mejora de la economía y mayores libertades. Por otra parte, los cristianos iraníes también han participado en protestas anteriores, incluidas las de 2019, cuando al menos un caldeo figuraba entre las más de 300 víctimas; y también en 2022/3, cuando los jóvenes caldeos apoyaron las manifestaciones del movimiento «Vida, mujer, libertad» tras la muerte de Mahsa Amini, con un balance total de más de 500 muertos.
Además de denunciar el asesinato de manifestantes cristianos, los activistas de Article18 han difundido estos días una carta abierta en la que condenan lo que denominan «brutal represión» del descontento por parte de los dirigentes de la República Islámica. «Los manifestantes —se lee en el documento— han sido recibidos con una violencia brutal, incluyendo ataques contra los heridos ingresados en los hospitales. Tras un bloqueo casi total de Internet, han comenzado a circular noticias de una masacre, con varias fuentes fiables que indican que podrían haber sido asesinadas miles de víctimas, incluidos niños».
«Tenemos una responsabilidad moral y política —continúa la carta abierta— hacia los ciudadanos iraníes, en particular los niños y los jóvenes, que no piden más que el respeto de los derechos humanos fundamentales y que, en cambio, están sometidos a las formas más extremas y brutales de violencia estatal.
Creemos que ahora deben afirmarse claramente y ponerse en práctica públicamente los siguientes puntos: los cristianos y las personas de conciencia deben instar a sus representantes electos a que pidan cuentas a las autoridades iraníes y declaren abiertamente que las acciones del régimen han violado el derecho internacional».
La República Islámica «también ha minado significativamente su legitimidad mediante la represión sistemática y la violencia masiva. Los países deberían retirar a sus embajadores de Irán como una clara señal de que las relaciones no pueden continuar como si nada hubiera pasado. El régimen iraní ya no puede ser considerado un miembro legítimo de la comunidad internacional, ya que ha violado gravemente tanto las leyes nacionales como las internacionales. No debe haber impunidad —afirman los activistas cristianos— para los responsables de los crímenes contra el pueblo iraní. Ha llegado el momento de un cambio decisivo en la política de los países occidentales. No se puede volver a la «normalidad» con este régimen».
«Los gobiernos también deben tener en cuenta el impacto positivo a largo plazo que podría tener la caída de este régimen y el surgimiento de un gobierno laico y democrático en Irán, no solo para los iraníes, sino también para la estabilidad regional y mundial. El Gobierno iraní ha interferido constantemente en toda la región, alimentando conflictos y sufrimiento en el Líbano, Irak, Siria, Yemen y Palestina. Este papel desestabilizador debe abordarse y ponerse fin a él. El alcance, la rapidez y la brutalidad de la violencia en Irán requieren una respuesta urgente y basada en principios. Es necesario buscar resoluciones firmes a nivel de la UE y de la ONU para condenar las acciones del régimen y expresar solidaridad con el pueblo iraní. Por lo tanto, instamos a la comunidad internacional, a los gobiernos, a las Iglesias y a las organizaciones internacionales —concluye la carta abierta— a ir más allá de las medidas simbólicas y desarrollar mecanismos eficaces para proteger al pueblo iraní de la violencia estatal continua y sistemática. Lo que está ocurriendo hoy en Irán no es una disputa política interna, sino un ataque continuo a la dignidad humana, a la vida y a los derechos fundamentales».
17/12/2016 13:14
