Xi señala cuatro puntos para la paz (mirando al Golfo)
En su encuentro en Beijing con el príncipe Mohamed bin Zayed, el presidente chino propuso la creación de un sistema de seguridad compartido para Oriente Medio y respeto del principio de soberanía y de las normas internacionales (que, sin embargo, la propia Beijing no respeta en el Mar de China Meridional). El PNUD estima que 8,8 millones de personas más están en riesgo de pobreza en la región de Asia-Pacífico.
Beijing (AsiaNews/Agencias) - Los ojos del mundo están puestos en el Estrecho de Ormuz tras el anuncio de Estados Unidos de un bloqueo naval, que afecta indirectamente también a los buques con destino a China. Hoy, al menos cuatro buques vinculados a Irán — dos de ellos habían hecho escala en puertos iraníes— transitaron de todos modos por el brazo de mar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Beijing condenó el bloqueo calificándolo de “peligroso e irresponsable” y afirmó que solo “exacerbará las tensiones” en la región. Pero hoy ha intervenido personalmente sobre la crisis el mismo presidente chino Xi Jinping, quien presentó su propuesta de cuatro puntos para promover la paz y la estabilidad en Oriente Medio durante un encuentro en Beijing con Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, príncipe heredero de Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos).
En primer lugar, Xi subrayó la importancia de la coexistencia pacífica, proponiendo la creación de un sistema de seguridad regional compartido, global, cooperativo y sostenible para Oriente Medio y el Golfo. En segundo lugar, reafirmó el principio de soberanía nacional: todos los países de la región deben ver respetada su integridad territorial y seguridad, así como la protección de su población, infraestructuras e instituciones.
El tercer punto se refiere al respeto del derecho internacional: Xi destacó que se debe defender la autoridad de las normas internacionales para evitar un retorno a la “ley de la selva”, subrayando que tales normas no pueden aplicarse de forma selectiva. Por último, insistió en la necesidad de coordinar desarrollo y seguridad, invitando a las partes a colaborar para crear condiciones favorables para el crecimiento económico de la región.
Cabe destacar que, por el momento, se trata de principios generales, en muchos sentidos similares al plan de paz de 12 puntos sobre la crisis de Ucrania que presentó Beijing en 2023 y que quedó en letra muerta precisamente porque no entraba en el fondo de las medidas concretas necesarias para alcanzar los objetivos enunciados. Una observación específica merece el tercer punto, relativo a la autoridad de las normas internacionales que, en este caso, se refieren al derecho de navegación regulado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Resulta imposible ignorar que la República Popular China practica esa misma “ley de la selva” que hoy condena cuando, en el Mar de China Meridional, pretende imponer la “línea de los nueve puntos” que no reconoce el arbitraje de la Convemar.
También resulta oportuno recordar que la crisis en el Golfo es una prueba extremadamente delicada para Beijing. No es casualidad que durante el encuentro, Xi manifestara la voluntad de China de reforzar la asociación estratégica con los Emiratos Árabes Unidos, haciéndola más sólida, resiliente y dinámica. De hecho, ya se han verificado resultados concretos en este sentido: la compañía Etihad Airways anunció una expansión de los vuelos entre Abu Dabi y varias ciudades chinas, mientras que figuras clave del gobierno y la industria emiratí acompañaron a la delegación para promover las inversiones y el comercio.
El primer ministro chino, Li Qiang, también propuso nuevas colaboraciones en sectores innovadores como energía, hidrógeno y vehículos eléctricos, alentando mayores inversiones de los Emiratos en ámbitos avanzados. En el horizonte está también la próxima cumbre con los países árabes que China ya tenía previsto organizar este año, en la que aspira a concluir un acuerdo de libre comercio con todos los países del Consejo de Cooperación del Golfo, que además de los Emiratos Árabes Unidos incluye a Qatar, Baréin, Omán, Kuwait y Arabia Saudita.
Por otro lado, el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) publicó hoy sus estimaciones sobre el posible impacto económico de la crisis de Oriente Medio en toda la región de Asia-Pacífico. Ya en el estado actual, el informe estima que 8,8 millones de personas corren el riesgo de caer por debajo del umbral de pobreza. Las pérdidas en la producción podrían oscilar entre 97.000 y 299.000 millones de dólares estadounidenses, equivalentes a una cuota de entre el 0,3% y el 0,8% del PIB regional.
08/05/2023 13:51
