De Bangladés a Nepal, el sarampión vuelve a propagarse en el Himalaya
En los últimos cinco meses, Nepal ha notificado nuevos brotes en nueve distritos, y desde que comenzó el año, ya se registran al menos 300 contagios. El gobierno ha iniciado una campaña de vacunación con 200 mil dosis, pero la escasez de medicamentos, las consecuencias de los desastres naturales y las dificultades para llegar a las comunidades de las zonas rurales constituyen un fuerte obstáculo.
Katmandú (AsiaNews) - Después de Bangladés, la epidemia de sarampión se ha extendido a Nepal, poniendo en evidencia las deficiencias de un sistema de prevención que en su momento había obtenido resultados significativos contra una enfermedad que alguna vez fue endémica en el país. Gracias a las campañas de vacunación que comenzaron en 1979 y se extendieron progresivamente a nivel nacional, los casos habían disminuido drásticamente en comparación con los cerca de 90 mil que se registraban cada año entre 1994 y 2004. Pero en los últimos años el virus ha vuelto a propagarse en diferentes regiones.
Desde que comenzó 2026, se han notificado brotes en nueve distritos. Los últimos fueron Jajarkot y Surkhet, ambos en la provincia de Karnali, donde ya habían sido afectados los distritos de Kalikot y Dailekh. También se han registrado casos en los distritos de Sarlahi, Mahottari y Siraha, en la provincia de Madhesh, en Baglung en la provincia de Gandaki y en Achham en la de Sudurpashchim.
Estas son zonas particularmente vulnerables, donde el sarampión sigue manifestándose con cierta regularidad junto con otras enfermedades infecciosas. El distrito de Jajarkot, por ejemplo, sufrió una grave epidemia de cólera en 2009, seguida en los años posteriores por nuevos brotes de enfermedades diarreicas y fiebres virales. A nivel nacional, hubo nuevos brotes de sarampión en 2022 y 2023, una tendencia que ha alejado el objetivo de eliminar definitivamente la enfermedad para 2026.
Estos episodios ponen en evidencia, por un lado, la necesidad de mantener una vigilancia constante en las zonas más aisladas o con condiciones ambientales adversas; por el otro, muestran las persistentes dificultades para la prevención y gestión de las emergencias sanitarias.
Nepal ha reportado una serie de nuevos brotes desde principios de 2026. Las autoridades sanitarias informaron que hubo más de 300 niños y jóvenes contagiados. Un aspecto particularmente preocupante es que en muchos casos no ha sido posible verificar con certeza si habían sido vacunados. A las dificultades estructurales del sistema de salud (como campañas de vacunación incompletas o limitadas a municipios individuales debido a la escasez de dosis) se suman, de hecho, las consecuencias de los terremotos y otros desastres naturales que en los últimos años han obligado a muchas familias a vivir en condiciones precarias, lo que dificulta aún más el seguimiento de la salud de la población.
Para contener la propagación del virus, el gobierno ha anunciado una nueva campaña de vacunación a gran escala de aproximadamente 200 mil dosis, con el apoyo de las organizaciones internacionales que operan en el país. Lo que genera mayor preocupación es la situación del vecino Bangladés, donde en marzo se ha desatado una vasta epidemia de sarampión que ya habría causado la muerte de cerca de 500 niños.
Los grupos más expuestos son siempre los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y las personas inmunodeprimidas. El sarampión provoca inicialmente fiebre alta y otros síntomas similares a la gripe, pero luego se manifiestan las características erupciones cutáneas en la cara, el cuello y, posteriormente, en el resto del cuerpo. En los casos más graves, especialmente entre los no vacunados, puede derivar en complicaciones potencialmente mortales, como neumonía y encefalitis.
09/04/2026 14:18
25/06/2025 11:00
