La fe más allá de los sufrimientos: la visita ad Limina de los obispos de Pakistán
En estos días los prelados del país han vivido en el Vaticano el encuentro con el Papa y los dicasterios de la Curia romana. El presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Shukardin declaró a los medios vaticanos: "Nos ha dado una nueva visión y una nueva esperanza para el futuro”. Evangelización, pobreza y falta de oportunidades educativas son los principales desafíos.
Islamabad (AsiaNews) – La semana pasada los obispos católicos de Pakistán han realizado su visita ad limina Apostolorum en el Vaticano, el encuentro que cada cinco años los obispos de todo el mundo mantienen colegialmente con el Papa y con los responsables de los dicasterios de la Curia romana. En esta oportunidad han podido expresar tanto su esperanza como su preocupación por el futuro de los cristianos en el país.
En declaraciones a los medios vaticanos durante la visita, Mons. Samson Shukardin, obispo de Hyderabad y presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Pakistán, describió la peregrinación como un momento de renovación espiritual y de aliento para la Iglesia en Pakistán. “Esta visita es muy importante para nosotros porque, tanto espiritual como físicamente, nos ha dado una nueva visión y una nueva esperanza para el futuro”, afirmó el obispo Shukardin, y añadió que las conversaciones con los funcionarios vaticanos les han ofrecido aliento para la misión de la Iglesia en Pakistán.
El obispo explicó que los principales desafíos son la evangelización, la pobreza y la falta de oportunidades educativas, pero al mismo tiempo elogió la resiliencia y la fe de la comunidad cristiana pakistaní. “Nuestra gente todavía es analfabeta, pero fuerte en la fe -comentó-. Son pobres, pero siempre están dispuestos a trabajar duro”.
Los cristianos constituyen una pequeña minoría en Pakistán, un país de abrumadora mayoría musulmana. Desde la creación del Estado en 1947, la población cristiana ha crecido desde aproximadamente un millón hasta la cifra actual estimada de 3 a 3,5 millones de personas, aunque los líderes de la comunidad sostienen a menudo que los censos subestiman a las minorías.
La mayoría de los cristianos pakistaníes son católicos y protestantes, con grandes comunidades concentradas en la región de Punyab y en Karachi. A lo largo de las décadas, la comunidad ha desempeñado un papel significativo en la educación, la salud, la enfermería y el bienestar social a través de escuelas misioneras, hospitales y organizaciones caritativas. A pesar de esto, muchos cristianos todavía luchan por gozar de iguales derechos en la sociedad. “Muchos de nuestros fieles no tienen los mismos derechos”, comentó Mons. Shukardin. “Tenemos un grave problema con los casos de acusaciones de blasfemia. También hay conversiones forzadas”.
Las leyes sobre la blasfemia en Pakistán se instituyeron durante el dominio colonial británico, pero se volvieron mucho más estrictas durante las políticas de islamización que introdujo el ex gobernante militar Muhammad Zia-ul-Haq en la década de 1980. Desde entonces, las acusaciones de blasfemia han aumentado drásticamente, y a menudo han provocado tensiones y violencia entre las comunidades. Aunque se aplica a todos los ciudadanos, las minorías religiosas, incluyendo cristianos, hindúes y ahmadíes, han denunciado a menudo una vulnerabilidad desproporcionada a las acusaciones.
Según el último informe anual publicado por el Centre for Social Justice, en 2024 se registraron 344 nuevos casos de acusaciones de blasfemia en Pakistán. El informe observa que el 70% de los acusados eran musulmanes, seguidos de ahmadíes, hindúes y cristianos. Punyab registró el mayor número de casos, con el 62% de todos los incidentes denunciados, y Sheikhupura y Lahore son los distritos más afectados. El informe señala también que, desde 1987, 2.793 personas han sido acusadas en virtud de las leyes de blasfemia de Pakistán, y que entre 1994 y 2024 se registraron 104 homicidios extrajudiciales vinculados a acusaciones de blasfemia.
Las conversiones religiosas forzadas siguen siendo una grave preocupación para las comunidades minoritarias en Pakistán. Las agrupaciones de derechos humanos afirman que las jóvenes hindúes y cristianas, muchas de ellas menores de edad, son particularmente vulnerables a secuestros, conversiones coercitivas y matrimonios forzados. El Centre for Social Justice reportó 421 casos de conversión forzada entre 2021 y 2024, de los cuales 282 casos afectan a jóvenes hindúes y 137 a jóvenes cristianas. Según el informe, el 71% de las víctimas era menor de edad, y la provincia de Sindh concentró casi el 69% de todos los casos denunciados.
Mons. Shukardin reconoció que en Pakistán los cristianos enfrentan a veces rechazo y persecución a causa de su fe y de su testimonio público. “Nuestra Iglesia está viviendo situaciones difíciles, pero esperamos que un día podamos obtener la igualdad de derechos en el país”.
El padre Rasheed Asi, director de la Comisión católica para la Justicia y la Paz de la diócesis de Faisalabad, comentó con AsiaNews esta visita al Vaticano de los obispos pakistaníes y explicó que la conferencia episcopal católica se ha convertido en la voz de los que no tienen voz. Los cristianos, al igual que otras minorías, sufren y esperan que se reconozcan sus derechos humanos fundamentales. Por eso, concluye, “debemos apoyar a nuestra gente a través de la educación, haciéndola consciente de sus derechos y fortaleciéndola en la fe”.
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10/05/2025 14:10
