El país celebra hoy el aniversario de la Revolución de los Rosarios. El testimonio de una religiosa que salió a las calles contra la dictadura de Marcos en febrero de 1986, y el paso del testigo a la Generación Z. El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Garcera, afirma que las personas “pueden cambiar la sociedad si eligen la honestidad”.
Para finales de marzo deberían comenzar las obras de construcción de un lugar de culto en la isla de Pag-asa, en el archipiélago de las Spratly. El vicario de Puerto Princesa se teunió ayer con un funcionario filipino para discutir el proyecto. La pequeña comunidad católica incluye residentes, miembros de las fuerzas armadas y personal de la guardia costera y de la policía. Desde hace tiempo esa zona se encuentra en el punto de mira de China.
La Corte Penal Internacional debe pronunciarse sobre las acusaciones de crímenes contra la humanidad contra el ex presidente filipino por los asesinatos que se ordenaron en el marco de la guerra contra las drogas. Tiene más de ochenta años y lleva casi un año detenido en Holanda, pero su figura sigue provocando división en Manila. Mientras tanto, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Türk, ha pedido a Filipinas que vuelva a adherirse al Estatuto de Roma.
En una carta pastoral los prelados recuerdan el 40° aniversario de la Edsa Revolution, y llaman la atención sobre los problemas que todavía no se han resuelto. Los tres sagrados deberes, recordar, arrepentirse y responder, para "no perder el espíritu de aquel milagro y construir un futuro mejor". "Apoyemos a los dirigentes honestos y competentes, atentos al bien común, y sigamos educando a las personas para un buen ejercicio de la ciudadanía".
En una carta pastoral, los obispos invitan a “renovar los corazones a través de la oración, el ayuno y las obras de misericordia”. Hoy el ayuno “también significa distanciarse de todo aquello que distrae nuestro corazón de Dios”. “Alejándonos del exceso digital, reencontramos el silencio interior, profundizamos las relaciones y redescubrimos - concluyen - la presencia de Dios en la vida cotidiana”.
Este año el comienzo del tiempo fuerte para católicos y musulmanes cae en las mismas horas el 18 de febrero. El obispo filipino invita al diálogo interreligioso: "Caminar juntos en la fe". Una oportunidad para "convertir el corazón y moldear las acciones" cumpliendo los "deberes sagrados" que tienen en común: cuidar al prójimo, el ambiente y la paz.