Según el eslogan de los ideólogos de Putin, sólo basándose en los principios originarios de la civilización y en los valores tradicionales hoy se puede construir con eficacia el futuro del país. Por su parte el patriarca Kirill sostiene que es necesario fortalecer "no solo la soberanía del Estado, sino también la espiritual". Para hacer de Rusia "un arca universal de salvación" para todos.
Justo mientras Modi discute con Trump sobre los aranceles y las compras de petróleo, en la capital india se celebró la conferencia entre Rusia y la India del club Valdai para hacer balance de las relaciones. Los hombres de Putin apuestan por las relaciones de larga data con Delhi e invitan a privilegiar hoy las alianzas con los países del BRICS.
Entre los 15 delegados de las fuerzas democráticas rusas en el extranjero con los que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha comenzado a trabajar se encuentran también representantes de pueblos como los udege, los buriatos, los izorianos y los komi. Estos afirman: «Para muchos europeos es sorprendente saber que no todos en Rusia tienen el ruso como lengua materna».
El politólogo ruso ultraputinista Gleb Kuznetsov ha publicado en la revista Gosudarstvo (“El Estado”) un artículo donde afirma explícitamente que “la división de poderes, las elecciones competitivas y la libertad de expresión impiden que el Estado funcione de manera eficaz”. Y señala el ejemplo de Shenzhen "una de las ciudades más controladas del mundo".
En Majluu-Suu, la histórica fábrica símbolo de la electrificación de la Unión Soviética promovida por Vladimir Ilich está a punto de cerrar definitivamente. Las bombillas incandescentes, que en su día se exportaban al extranjero, han sido sustituidas hoy en día por las LED fabricadas en China. Las autoridades kirguisas están buscando una reconversión de las instalaciones, pero casi el 60 % de los habitantes de la ciudad ya ha emigrado en busca de trabajo.
Para Dugin y Soloviev, las antiguas repúblicas soviéticas «no tienen derecho a la independencia» y deben reunirse con Rusia para no acabar esclavizadas por China, Estados Unidos o Europa. Las protestas de los gobiernos locales son débiles y se limitan a invocar el «espíritu de la asociación estratégica». La sospecha de que los dos propagandistas dicen «lo que la dirección rusa no quiere expresar abiertamente, pero que en realidad se corresponde con sus planes».