En la audiencia en la plaza de San Pedro ante 15 000 fieles, León XIV recordó al sacerdote maronita asesinado en los ataques israelíes: «Fue un verdadero pastor». Invitación a rezar por la paz en Irán y Oriente Medio, y por las víctimas civiles, especialmente los niños. Catequesis sobre Lumen gentium: «La Iglesia es una, pero incluye a todos».
Las normas vigentes desde los años cincuenta en Sri Lanka impiden la importación de semillas de alta calidad y variedades más resistentes y productivas, presentes en el sudeste asiático. Las restricciones se introdujeron para prevenir enfermedades de las plantas procedentes de América Latina. Ahora obligan a los agricultores a utilizar semillas de bajo rendimiento, con más fertilizantes y pesticidas.
En la región noroccidental de Pskov, el gobernador está sacralizando la «operación militar especial» con dos iconos realizados para una catedral histórica que representan a dos militares locales muertos en Ucrania a los pies de grandes patronos ortodoxos. Los iconógrafos se justifican diciendo que, al no representarlos como santos, «se respetan los cánones dogmáticos». El ex portavoz del patriarcado Čapnin: «Parecen las imágenes del metro de Stalin».
El obispo auxiliar de Mumbai interviene en el debate actual de este Estado de la India sobre la medida contra las conversiones "forzadas" que el gobierno local pretende que se apruebe en la Asamblea Legislativa. "Los episodios aislados podrían abordarse con las leyes existentes. Resulta preocupante y contraria a la libertad personal la disposición según la cual incluso un familiar estaría habilitado para presentar una denuncia".
El primado caldeo presentó ayer su renuncia al Papa León XIV. La decisión se hizo oficial hoy a través de una nota de la Oficina de Prensa del Vaticano. En su mensaje, recuerda haber “guiado a la Iglesia caldea en circunstancias extremadamente difíciles y en medio de grandes desafíos”. Hoy también se anunció el nombramiento en Pakistán del metropolita de Lahore y del vicario apostólico de Quetta.
En uno de sus últimos ataques, la junta militar birmana atacó a familias y civiles de la aldea de Yei Twin Gone, en la región de Bago, donde los soldados habían arrestado días antes a unos 160 habitantes para obtener información sobre los líderes de la resistencia local. También se produjeron otras masacres en Rakáin y en la región de Mandalay, en las que murieron otros seis niños.