En Karachi se registran numerosos muertos tras el intento de asalto al consulado de Estados Unidos. Crece la tensión y se prohíben las manifestaciones públicas en todo Pakistán, país donde se encuentra la segunda comunidad chií más grande del mundo. También se están produciendo protestas en la India, desde Lucknow hasta Cachemira, incluyendo la ciudad de Karnataka donde el líder supremo iraní inauguró un hospital en 1986.
El 2 de marzo de 2011 el entonces ministro cristiano para los Asuntos de las minorías fue asesinado en Islamabad. Su vida fue truncada por defender los derechos de los grupos marginados y oponerse a las leyes sobre la blasfemia. A pesar de las amenazas de muerte, se negó a abandonar el país; hoy, su legado perdura en quienes luchan contra las persistentes discriminaciones.
Entre las numerosas comunidades de expatriados ya se cuentan varias víctimas. La primera muerte en el Estado judío por un misil iraní fue la de una cuidadora filipina. El conflicto también afecta a los mares, con la muerte de un marinero en un petrolero frente a la costa de Omán. Un pakistaní, un nepalí y un ciudadano de Bangladesh son las tres personas asesinadas en los Emiratos Árabes Unidos.
Con una medida de emergencia el juez suspendió “por 15 días” el estreno de la película, previsto para hoy. Dudas sobre las autorizaciones y la clasificación de una obra que presenta una realidad “sin filtros”. Lo que más preocupa son las repercusiones a nivel comunitario, porque trata temas sensibles como las reconversiones.
El primer ministro Tarique Rahman inauguró la feria “Bangladés multidimensional”, que había sido postergada debido a las elecciones. Se realiza en la sede de la Bangla Academy y conmemora a los mártires del Movimiento lingüístico de 1952. Su objetivo es promover la democracia y la cultura a través de la lectura, en un país que ocupa uno de los últimos puestos en el ranking de lectura de libros. Con 549 editoriales, aspira a convertirse en un evento internacional.
La ONG denuncia una falsa acusación contra Sarwar Masih, con el propósito de ocupar ilegalmente su propiedad, habitada por la familia desde hace más de 70 años. Colocaron pancartas islámicas para impedir cualquier intento de recuperación. Presidente de HRFP, Naveed Walter: "Un patrón preocupante". Se pide una investigación imparcial y reformas para evitar el abuso de las leyes sobre la blasfemia.