El país celebra hoy el aniversario de la Revolución de los Rosarios. El testimonio de una religiosa que salió a las calles contra la dictadura de Marcos en febrero de 1986, y el paso del testigo a la Generación Z. El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Garcera, afirma que las personas “pueden cambiar la sociedad si eligen la honestidad”.
Un informe de la Organización Internacional del Trabajo revela que el 20% de los pescadores migrantes trabaja en condiciones de explotación. La industria pesquera vale miles de millones de dólares y depende en gran medida de la mano de obra extranjera. Turnos de más de 20 horas al día, retención de documentos y endeudamiento por los gastos de contratación.
El jefe de la junta militar se prepara para dejar formalmente el mando del ejército y asumir la presidencia del nuevo gobierno, que entrará en funciones en abril. La creación de un Consejo Consultivo con poderes transversales podría permitirle mantener el control de todo el sistema del régimen. Mientras tanto, el número dos, Soe Win, se perfila como figura clave en las relaciones con China.
Para finales de marzo deberían comenzar las obras de construcción de un lugar de culto en la isla de Pag-asa, en el archipiélago de las Spratly. El vicario de Puerto Princesa se teunió ayer con un funcionario filipino para discutir el proyecto. La pequeña comunidad católica incluye residentes, miembros de las fuerzas armadas y personal de la guardia costera y de la policía. Desde hace tiempo esa zona se encuentra en el punto de mira de China.
Más de 4,7 millones de ciudadanos participaron ayer en las elecciones para la renovación de la Asamblea Nacional del Partido Revolucionario del Pueblo Lao. Ese mismo día se confirmó la muerte del activista Bao Mo Khaen, conocido por sus denuncias contra la corrupción y las restricciones a la libertad de expresión. Antes de la consulta se había retirado también una de las pocas candidatas que no pertenece al Partido.
Fransiska Imakulata fue contactada por una mujer recluida en un club nocturno en Maumere. Con la ayuda de la policía de Sikka, pasó a la acción y liberó a las personas secuestradas, que se encontraban sin documentos. Las víctimas fueron acogidas en un refugio de TRUK-F, una ONG de la que es presidenta, antes de regresar con sus familias en Java Occidental.